¿Qué es la disciplina positiva?

En los años 20 nació la disciplina positiva, una metodología que se utiliza desde entonces para la educación de los niños.

Origen de la disciplina positiva

Educar a los hijos no es fácil. Ningún padre dirá lo contrario. Todos ellos en algún momento u otro se han encontrado ante el reto de buscar nuevas formas de conseguir educar a sus hijos de una manera exitosa, dado que en ocasiones los resultados no hacen acto de presencia. La buena noticia es que hay muchas técnicas para educar a los hijos. Por ejemplo, en los años 20 se llevó a cabo el nacimiento de una metodología conocida como disciplina positiva, que todavía hoy día sigue siendo muy utilizada por muchas parejas.

Su creador fue Alfred Adler, un psiquiatra que trabajó con todo tipo de niños en la Primera Guerra Mundial y cuyo estudio del comportamiento infantil le llevó a explorar nuevas fronteras. Desde los años 20 el objetivo de Adler fue educar a los padres para que estos pudieran educar a sus hijos de una forma más conveniente. Una década después estas técnicas entraban en Estados Unidos de la mano de Rudolf Dreikurs, alumno de Adler. No obstante, el momento más importante de esta metodología se produjo en los 80, cuando la adoptó la autora Jane Nelsen.

Nelsen asistió a un taller que tomaba como referencia el trabajo original de Adler y se quedó maravillada por todo lo que aprendió. Eso la llevó a escribir un libro y a continuar con el legado del inventor original de esta metodología.

Desde ese momento distintos profesionales y expertos a lo largo y ancho del mundo han trabajado con la disciplina positiva para compartirla con cada vez más padres. ¿Pero en qué consiste? Se trata de un método de educación efectivo a largo plazo, que trabaja para que el niño tenga un sentido de conexión con su entorno y su familia utilizando un método de comunicación firme y amable al mismo tiempo. Su fundamento trata de extender entre el niño la importancia de preocuparse por la vida, por las personas que nos rodean, por el respeto y por la cooperación como forma de resolver problemas. Además, también trata de instruir a los niños en los beneficios de la vida y en porqué deben hacer las cosas de manera correcta.

Por ejemplo, a través de la disciplina positiva no se le dice a un niño que se lave los dientes y se le obliga a hacerlo, sino que se le pregunta qué ocurrirá si no se lava los dientes. De esta forma el niño será capaz de entender cuál es el motivo que se esconde detrás de la higiene bucal.

Foto: sasint

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...