Ahorrar gasolina en nuestro coche

El consumo de combustible en nuestro coche es un problema de candente actualidad. Para gastar menos, podemos hacer algunas cosas tales como planificar nuestra ruta por vías menos transitadas, conducir a velocidad constante, sin acelerones ni frenazos, o mantener la presión de los neumáticos en la recomendada por el fabricante.

Los recientes acontecimientos en los países árabes han desatado todas las alarmas sobre el petróleo. El barril se ha encarecido enormemente y los gobiernos nos aprietan un poco más obligándonos a ahorrar combustible.

La medida aplicada en España de reducir el límite de velocidad a ciento diez por hora es, a pesar de la polémica suscitada, aceptable. Pero tan sólo es una de las cosas que podemos hacer. Aquí brindamos algunos consejos para conducir de modo que el consumo de combustible sea menor.

Foto de un atasco en carretera

Conducir en caravana provoca mayor gasto de combustible

Así, una buena idea es planificar el viaje antes de partir, buscando rutas más cortas y, sobre todo, que tengan menos tráfico. Ya se sabe que las aglomeraciones de éste son las que más combustible obligan a gastar. Por tanto, si utilizamos carreteras menos transitadas ahorraremos tiempo y dinero.

En este sentido, es también conveniente, en trayectos largos, evitar el paso por las ciudades. En éstas, nos vemos obligados a parar cada poco en semáforos y señales de stop y ello hace que el coche gaste mucho combustible. Igualmente, cuando vemos uno de estos semáforos en rojo, podemos reducir la velocidad para ir acercándonos poco a poco esperando a que se ponga en verde sin hacer parada total.

Por otra parte, aunque parezca mentira, cuando el coche está parado al Sol el combustible se evapora. Por tanto, cuando estacionemos, es conveniente hacerlo en zonas de sombra, sobre todo, lógicamente, en verano. Y, ya que de esta estación hablamos, el aire acondicionado también supone gasto; por ello, cuanto menos lo utilicemos, más ahorraremos.

El consumo de combustible depende también de los neumáticos. Éstos deben estar a la presión que recomienda el fabricante, ni más ni menos. Por ello, es conveniente revisarlos con frecuencia.

En cuanto a la conducción propiamente dicha, podemos igualmente tener algunas consideraciones en cuenta. Por ejemplo, cuando vayamos a parar, podemos disminuir la velocidad en ‘punto muerto’, frenando poco a poco, en vez de hacerlo reduciendo las marchas. Y, cuando arranquemos, hacerlo despacio, ya que todo lo que revolucione el motor supone gasto de combustible.

Asimismo, es recomendable -por la misma causa- conducir a una velocidad constante, sin acelerones ni frenazos. Y sin pegarse mucho al vehículo que va ante nosotros, ya que ello nos obligará a estar haciéndolo constantemente.

En resumen, casi todo se reduce a tener nuestro coche a punto y a conducir más tranquilos, tomándonos el viaje con más calma. Cuanto más suave sea nuestra forma de hacerlo, menos combustible gastaremos.

Fuente: Wikihow.

Foto: Caravana: Nils van der Burg en Flickr.

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