¿Las plantas carnívoras existen?


Las plantas carnívoras existen y no son producto de la imaginación ni de un buen director de un film de ciencia ficción. La realidad es que hay 600 especies de plantas carnívoras en todo el planeta distribuidas en 14 géneros botánicos.

Sin dudas este tipo particular de Plantas son un grupo diferente y llamativo dentro del Reino Vegetal. A partir de su estética repleta de formas extrañas y coloridas, se transforman en algo más que vegetales, como si fueran otro tipo de ser vivo que fascina a la vez que atemoriza recreando un mundo mágico y misterioso.

Sin lugar a dudas la alimentación de las plantas carnívoras a base de insectos y sus estrategias para capturarlos son las que maravillan a profesionales y curiosos del mundo entero.

Tanto es así que han inspirado relatos y fantasías en todos los tiempos. Para incursionar en este imaginario puede buscarse “El árbol come-hombres de Mindanao” o la famosa película “La pequeña tienda de los horrores” (1960). De esta manera podrá sencillamente ingresar en los misterios que despiertan estas plantas completamente reales.

La verdad es que estos vegetales de aspecto monstruoso sólo ingieren insectos, y en algunos casos, ranitas, pececillos, gusanos, crías de roedores, pequeños escorpiones, aves y hasta reptiles.

El hogar perfecto para estos vegetales son los terrenos pantanosos, turberas, en especial con tierra ácida. Los suelos, deben ser muy pobres en Nitrógeno.
Esta calidad del suelo es la que explica la cualidad especial de las plantas. Al no poder desarrollarse las raíces, evolucionan otras partes del vegetal hasta lograr generar métodos para atrapar animales. De esta manera completan sus necesidades nutritivas.

De esta manera las plantas logran atraer y atrapar a sus presas. Luego, las mismas son capaces de, producir enzimas o bacterias digestivas para absorber los nutrientes resultantes.

Entre los distintos tipos de plantas carnívoras pueden dividirse a partir del método utilizado para captar a sus presas. Entre ellos aparecen como fundamentales por un lado las pinzas, y por el otro los pelos pegajosos.

Las pinzas funcionan a partir de la atracción del animal con un néctar dulce. Cuando la presa toca la planta los cilios detectores se cierran automáticamente. Las espinas de los bordes paralizan la salida del botín.

Los pelos pegajosos funcionan a partir de hojas en forma de rosetas adheridas al piso que segregan un fluido viscoso con buen aroma. Allí el insecto será atrapado. Luego, los tentáculos se curvarán hacia adentro hasta cerrarse, ingiriendo al animal.

Fotografía: Jordiet. en Flickr

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