Cómo cuidar de una tarántula

Aunque hay quién les tiene pánico, no cabe duda de que los arácnidos constituyen -desde el punto de vista biológico- una especie apasionante. Incluso algunas personas tienen una tarántula como mascota. Pero estas criaturas requieren unos especiales cuidados. Aquí brindamos algunos consejos prácticos.

Hay quién tiene pánico a los arácnidos. Sin embargo, no cabe duda de que se trata de una especie apasionante desde el punto de vista biológico y algunas personas no dudan en tener una de estas criaturas como mascota, especialmente las más grandes. Por ello, se compran una tarántula.

Sin embargo, este animal no está acostumbrado a vivir en cautividad y, como ocurre con casi todas las especies, existen diversos subgéneros dentro de él. Por ello, requiere ciertos cuidados. Para proporcionárselos, brindamos unos sencillos consejos a quiénes decidan tener una en su casa.

Foto de una tarántula

Una tarántula en la mano de su propietario

En primer lugar, es imprescindible investigar acerca del tipo de tarántula que hemos comprado. Cada subtipo de esta especie requiere unas condiciones vitales específicas: una alimentación determinada o un hábitat que posea una concreta temperatura y humedad. Así, por ejemplo, la mayoría de ellas se alimenta de insectos pero algunas, en función de su tamaño, pueden llegar a comer hasta pequeños ratones.

También es importante comprar un recipiente adecuado para ella. Éste dependerá, no sólo de su envergadura o su subespecie, sino también de sus hábitos concretos. Por ejemplo, algunas tarántulas viven la mayor parte del tiempo en los árboles y precisan poco suelo para caminar; sin embargo, otras habitan en el suelo.

En este sentido, es conveniente recordar que estos animales pueden trepar por el cristal. Por tanto, si los tenemos en una pecera o acuario, éste debe estar cerrado por encima para que la tarántula no se escape.

Asímismo, el recipiente donde vaya a vivir nuestra mascota debe tener en el suelo un sustrato de tierra orgánica. Su grosor varía -en función del tipo de tarántula- entre unas dos y unas cinco pulgadas. Como norma, la profundidad de este sustrato no puede ser menor que la separación entre las patas del animal. De lo contrario, al trepar, podría caer y romperse el abdomen.

Por otra parte, las tarántulas también necesitan beber. Por ello, debemos colocar en su recipiente un poco de agua. La que cabe en la tapa de un tarro será suficiente, ya que con aproximadamente una pulgada de ella cubrirá sus necesidades.

Igualmente, como decíamos antes, el hábitat del animal debe estar preparado de modo acorde con el tipo de comportamiento que éste tiene. Si se trata de una tarántula que acostumbra a vivir en los árboles, deben colocarse en el recipiente ramas para que pueda trepar. Por el contrario, si suele andar por la tierra, no debemos ponerlas, ya que podría caerse y sufrir daños. También es conveniente proporcionar al animal un sitio donde pueda ocultarse de la luz cuando quiera.

Debemos recordar que una tarántula no está acostumbrada a vivir cautiva y, por tanto, todo lo que hagamos para facilitar su comodidad evitará que sufra estrés y que viva más tiempo.

Fuente: Wikihow.

Foto: Tarántula: Algo 312 en Flickr.

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