Aprende a fabricar un panel solar

Los paneles solares son la herramienta que se utiliza para aprovechar los rayos del Sol y generar energía. Contra lo que pueda parecer, fabricar uno es fácil y constituye un excelente experimento de Física para nuestros hijos, que así se formarán de modo ecológico. Aquí explicamos los pasos a seguir.

Un panel solar es la herramienta que se utiliza para captar la luz del Sol y utilizarla como energía. Como sabemos, constituye una fuente alternativa a las tradicionales que cada vez se usa más porque es limpia, es decir que, a diferencia de aquéllas, no contamina el medio ambiente.

Por tanto, realizar nuestro propio panel solar casero siempre es interesante, especialmente para cuando nuestro hijos tengan que presentar algún trabajo escolar de física. Obtendrán una buena calificación y, además, aprenderán algo más sobre ecología.

Foto de un panel solar

Un moderno panel solar

Para hacerlo, tan sólo necesitamos algunos materiales que hay en cualquier casa: una caja de cartón, papel de aluminio, cinta adhesiva, celofán, una botella de plástico y pintura negra. Con ellos, estamos en disposición de construir nuestro propio panel solar.

Comenzaremos pintando de negro la botella y, posteriormente, la rellenamos de agua hasta sus tres cuartas partes. Después la comprimimos para que el agua alcance el borde y la tapamos.

Después, cubrimos todas las paredes de la caja con el papel de aluminio, cuidando de que quede bien sujeto. Para ello, pegaremos con la cinta adhesiva todos sus extremos.

Seguidamente, colocamos la botella en posición horizontal dentro de la caja de tal modo que quede fija. Para lograrlo, en el interior de ésta colocaremos unas paredes oblicuas que la sujeten y la dejen inmóvil.

A continuación, cubrimos toda la parte abierta de la caja con el papel de celofán. Nuestro panel solar está acabado. Tan sólo nos resta colocarlo orientado hacia el norte e inclinado, respecto al suelo, unos cuarenta y cinco grados. De esta forma, aprovecharemos mucho mejor los rayos solares.

Tras un periodo prudencial –entre dos y cinco horas, según la fuerza del Sol de la zona donde nos encontremos-, podemos recoger la botella de agua pero con cuidado de no quemarnos, ya que estará lo bastante caliente como para poder prepararnos un té.

Como decíamos, se trata de una sencilla labor de Física que nuestro hijos pueden realizar sin peligro cuando les pidan algún tipo de trabajo experimental en su colegio. Aprenderán como crear energía sin perjudicar al medio ambiente -es decir, se educarán en la ecología– y, además, obtendrán una buena nota con su obra.

Incluso si tenemos conocimientos eléctricos, podemos aprovechar la energía producida para trasladarla mediante cables a nuestros electrodomésticos. Pero esto ya es más complicado que el experimento que aquí explicamos.

Fuente: El Blog Verde.

Foto: Panel solar: OregonDot en Flickr.

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