Aprende a acampar en la Naturaleza

La primavera y el verano son las mejores épocas para acampar en la Naturaleza. Pero, para quién no tiene experiencia en hacerlo, aquélla puede resultar peligrosa. Por ello, aquí brindamos una serie de pautas para que nuestra excursión sea tranquila y placentera.

Aunque algunas personas lo hacen durante todo el año, no cabe duda de que la primavera y el verano son las mejores fechas para hacer una escapada a la Naturaleza. En esa época, ésta se encuentra en todo su esplendor y podremos disfrutar de su magnificencia.

Sin embargo, según en qué lugares, puede ser una actividad peligrosa, por lo que siempre debemos tener en cuenta una serie de pautas antes de comenzar nuestra escapada para que ésta sea tranquila y agradable.

Foto de unos excursionistas

Dos excursionistas por la montaña.

Como norma general, debemos pertrecharnos de todos los instrumentos necesarios para salir a una zona deshabitada. Un mapa del lugar, una brújula para orientarnos si nos perdemos, agua, comida, mantas, un pequeño botiquín de primeros auxilios por lo que pueda pasar y un teléfono móvil para estar comunicados. No obstante, para no llevar demasiado peso, conviene eliminar todo lo superfluo.

También debemos informarnos sobre la zona a que pensamos dirigirnos. Conocer su meteorología –tanto la habitual como el tiempo que va a hacer cuando vayamos-, si existen animales peligrosos y todos aquellos datos que necesitemos saber para ir bien equipados y seguros.

La Naturaleza puede ser peligrosa y, a veces, en caso de problemas, tardarán cierto tiempo en rescatarnos, así que mejor ir prevenidos para cualquier contingencia que pueda sucedernos.

Aunque no es imprescindible, ya que podemos hacer vivac –es decir, dormir al aire libre o en una cueva-, siempre es mejor llevar con nosotros una tienda de campaña para protegernos de posibles inclemencias inesperadas de la meteorología.

También nuestros compañeros son importantes. No es recomendable ir con personas que desconozcan los secretos de la acampada. Por ello, siempre es conveniente que, al menos, uno de ellos tenga experiencia en este tipo de excursiones.

Y, si sospechamos que a alguno le gustan demasiado las comodidades como para resistir la aventura, es mejor para todos convencerlo de que se quede en casa. Si viene con nosotros, sólo conseguiremos que él lo pase mal y que nos estropee nuestro viaje.

Por último, cuando lleguemos al lugar de acampada, es imprescindible para evitar posibles accidentes, asegurarnos de que no se trata de una torrentera, del cauce de un río o de otro tipo de sitio peligroso. La Naturaleza es impredecible y nunca sabemos cuando puede cambiar el tiempo. Por ello, si no tenemos experiencia en este tipo de excursiones, lo mejor será hacerlo en un lugar señalizado para ello, aunque nuestro afán de aventura quizá nos pida lo contrario.

Sin duda, si seguimos estas sencillas pautas, nuestra acampada será pacífica y placentera.

Fuente: Wikihow.

Foto: Excursionistas: Olga Berrios en Flickr.

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