¿Cómo preparar una excelente pizza keto?

Os enseñamos paso a paso a preparar vuestra propia pizza keto de una manera absolutamente deliciosa.

Keto pizza

La dieta keto se ha puesto de moda como una tendencia imparable que cada vez practican más personas y aunque en algunos aspectos pueda parecer exigente, lo cierto es que incluso dentro de sus particularidades es posible disfrutar de una dieta variada y sorprendente. Por ejemplo, si estáis poniendo en práctica la dieta keto, quizá no os hayáis planteado que también podáis comer pizza. ¿En serio? es posible que os sorprenda, pero es totalmente cierto. Y hoy os vamos a explicar cómo tenéis que prepararla. ¿Estáis listos?

Los ingredientes

Lo primero que vamos a hacer es repasar todos los ingredientes que necesitáis. La base es muy distinta a su preparación en una pizza normal y corriente, así que la prepararemos mediante la combinación de queso y huevos. Puede que a primera vista os sorprenda la falta de otros ingredientes, pero el queso se va a convertir en la mejor forma de hacer la base y además el resultado os sorprenderá por lo deliciosa que estará después. Por lo tanto, digamos que necesitamos un total de cuatro huevos y una cantidad de 175 gramos de queso. Lo más recomendable teniendo en cuenta las exigencias tanto de la dieta keto como de la propia preparación de la base es que usemos mozzarella, dado que se trata del queso base por excelencia en este plato. En el caso de que no queráis abusar de la mozzarella, o que quizá no sea demasiado de vuestro agrado, lo que podéis hacer es recurrir al queso provolone.

Para los ingredientes de la cobertura de la pizza vamos a volver a usar queso, porque eso es imprescindible. En este caso solo tienen que ser 120 gramos. Si habéis usado provolone en la base ahora sí será el momento de recurrir a la mozzarella. En cualquier caso, el aspecto definitivo que tendrá el queso variará, porque no será lo mismo la construcción de la base que la cobertura. También necesitáis una cucharadita de orégano seco y un total de tres cucharadas de concentrado de tomate. Ya sabéis que no debéis abusar de ciertos tomates, así que sea concentrado. Para terminar con los ingredientes que harán la pizza deliciosa le pondremos 50 gramos de pepperoni y unas cuantas aceitunas negras. ¿Queréis otros ingredientes porque el pepperoni no os gusta? Os invitamos a que seáis imaginativos. Sabéis que hay mucha carne que podéis comer en la dieta keto, así que solo hay que poner en práctica aquello que más os guste.

En último lugar tenemos los ingredientes que podríamos usar para dar el punto final a la pizza una vez ya se haya preparado. Esto depende un poco de cada comensal. A nosotros nos gusta mucho usar verduras de hoja verde y una buena cantidad que podemos poner es alrededor de 140 gramos. No queremos que la pizza parezca una ensalada, simplemente darle un poco más de valor y un atractivo visual superior. Como estamos ante una receta keto, también vais a usar aceite de oliva, en este caso cuatro cucharaditas le vendrán bien a la pizza.

tomate

¿Cómo preparamos la pizza?

Primer paso: a precalentar el horno. Seguro que aquí no hemos sorprendido a nadie. Vamos a calentarlo a 200 grados centígrados y a que se ponga bien calentito mientras nosotros trabajamos en la mesa. Como decíamos antes, tenemos huevos y queso. No hay que tener un título académico para imaginar qué hay que hacer con esos dos ingredientes, ¿verdad? Primero batimos los huevos con ganas, con brío, que no se aburran. Y cuando ya estén bien batidos le ponemos los 175 gramos de queso. Que nadie piense que es mucho, porque es lo que necesitamos, sin discusión. La mezcla de huevos y queso nos dará una buena sustancia que habrá que extender para preparar la masa. ¿Dónde la ponemos? Lo mejor es una bandeja de las que se utilizan para el horneo. Le ponemos el papel que se usa para este objetivo y así tendremos seguridad de que la masa quedará perfecta.

No os liéis mucho si debido a la particularidad de la mezcla de la base no conseguís un círculo demasiado perfecto. Hacer una pizza con forma tradicional puede ser hasta aburrido, así que olvidaros de este factor. En el caso de que sea muy complicado hacéis un rectángulo y la pizza estará igual de deliciosa. Lo único que tiene que hacer es entrar en el horno.

Como ya estará precalentado metemos la masa dentro y la dejamos 15 minutitos. Nos podemos ir fijando en cómo va la preparación porque lo único que buscamos en este paso a la temperatura a la que tenemos el horno es que la base se dore. ¡Aún no hay que poner los ingredientes! Cuando ya esté dorada sacamos la masa del horno y la dejamos apartada dos minutos hasta que ya no esté ardiendo (no seamos impacientes, que nos conocemos).

Siguiente paso: aumentamos la temperatura a la que tenemos enchufado el horno y pasamos de los 200 grados a 225 grados. Volvemos a trabajar con la masa sabiendo que no nos vamos a quemar los dedos. Ponemos el tomate para hacer la base de la salsa y el orégano que habíamos preparado lo espolvoreamos con ritmo y gracia, que no quede zona que no disfrute del delicioso orégano que tan imprescindible es en las pizzas ¿verdad? Porque la dieta keto nos podrá quitar algunos ingredientes, ¡pero no nos quitará el orégano! Luego ponemos el queso que hemos indicado, las rodajas de pepperoni de forma que todo quede bonito y equilibrado (o el ingrediente que hayáis elegido para sustituir este) y acabamos con esas fantásticas aceitunas que tanto nos gustan.

Keto dieta

Volvemos a meter en el horno, ahora ya preparadita con todos los ingredientes. La dejaremos a la temperatura a la que la teníamos y en este caso seremos pacientes, porque va a necesitar entre cinco y diez minutos. Dependerá de vuestro horno, así que tengamos un poco de control. Es importante que le echemos un ojo y que nos fijemos en el momento en el cual se note que la pizza ya esté bien horneada, que tenga ese aspecto delicioso que dice “cómeme ya”. El dore de la pizza la hace más tentadora, así que vuestra mente sabrá el momento exacto en el que la tengáis que sacar del horno.

Al sacarla pasamos a los ingredientes que hemos mencionado antes, como el aceite y las hojas verdes. Es lógico que no pongamos la verdura dentro porque es ensalada, por así decirlo, y el horno no le viene precisamente bien. El aceite ayudará a que la pizza esté más jugosita, pero aunque con cuatro cucharaditas no va a quedar mal, lo que recomendamos es que vosotros mismos veáis cuánta cantidad de aceite estáis dispuestos a tolerar en la pizza para que no afecte al sabor y a la experiencia que tengáis comiéndola.

Y como decíamos antes, si el pepperoni es demasiado picante o simplemente queréis otra cosa, podéis recurrir al pollo, al salami, al tocino y mil otras cosas que la dieta keto permite y que en una pizza pueden tener un resultado fantástico. Y si os sentís aventureros os podéis hacer una pizza con dos sabores, mitad y mitad o incluso mezclar un poquito. Las posibilidades son infinitas dentro de lo que nos permite la filosofía keto.

Foto: RiedelmeierRobert-Owen-WahlTaniAviles

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