¿Cómo estudiar japonés en Madrid?

Quienes estén interesados en aprender japonés, chino o coreano pueden asistir a Escuela Bunkyo para descubrir un efectivo método de enseñanza.

Camino con cerezos en flor

Aprender un nuevo idioma es una de esas actividades que se recomienda a cualquier edad y que permite, al mismo tiempo, que personas que ya han dejado atrás sus tiempos académicos vuelvan al aula. Es un tipo de experiencia de un valor incalculable, que divierte y llena a partes iguales y que permite explorar nuevas culturas para comprobar que el mundo es mucho más grande de lo que se podría haber imaginado.

Y no hay ningún tipo de duda de que en los últimos años los idiomas procedentes de Asia han comenzado a ganar una popularidad enorme. Lo que en tiempos pasados se podía considerar una actividad de nicho por la cual desarrollaban interés solo unas pocas personas, ahora se ha transformado en un fenómeno que cada vez llega a más personas de muy distintos estilos y ámbitos. El japonés, el chino y el coreano han llenado las calles y son idiomas que se hablan de forma más y más habitual, motivo por el cual están naciendo academias que imparten sus cursos.

En nuestro caso os contamos nuestra experiencia concreta con la Escuela Bunkyo, en la cual llevamos unas semanas estudiando japonés a través de un sistema educativo impartido por profesores nativos que nos ha sorprendido gratamente.

La escuela Bunkyo comenzó su andadura en el ya lejano año 2006 con el liderazgo de Kwang Fu, momento en el cual la institución se estrenó trabajando para extender el chino mandarín entre multitud de estudiantes. Con los años la academia se fue afianzando y vio una buena oportunidad en expandir su propuesta a través de la enseñanza de otros idiomas asiáticos que también aumentaban su popularidad en nuestro país. Así es como en el año 2012 se comenzaron a impartir clases de japonés y en 2016 le llegó el turno al coreano, formando un tridente de idiomas asiáticos que ha impulsado a la escuela a las principales recomendaciones de la capital.

El buen rumbo de la academia permitió que cambiaran las instalaciones y se aumentara el espacio con más aulas y servicios para los estudiantes, que desde su primer día de clase se pueden sentir como si estuvieran en casa. Ahí se encuentra en especial uno de los aspectos que diferencian a Bunkyo de otras academias similares, dado que se crea un entorno de buen ambiente y relajación que ayuda mucho a que sea posible afrontar las clases no como una exigencia, sino como una actividad que educa y divierte a partes iguales. Para conseguir estos buenos resultados se utilizan métodos de enseñanza propios que han sido desarrollados a lo largo de los años y que apuestan por un sistema entretenido y didáctico que aprovecha para ilustrar a los alumnos sobre la cultura del país sobre el cual están aprendiendo el idioma.

Escuela Bunkyo en Madrid

Como decíamos, en nuestro caso os podemos contar nuestra experiencia con el curso de japonés, el cual se asienta sobre un método de aprendizaje propio que utiliza el libro Minna no nihongo una vez los alumnos ya han obtenido ciertas bases para entender el idioma. Lo que en una primera instancia parece una misión imposible por la aparente complejidad del idioma (en tiempos pasados los portugueses que llegaron a Japón lo denominaron como la “lengua del diablo”) se acaba convirtiendo en un proceso mucho más asequible de lo que se podría haber imaginado. Y de eso son responsables los profesores de la escuela y sus métodos de enseñanza, aunque está claro que los alumnos también tienen que poner de su parte para aprender (milagros los justos).

Las clases se realizan en grupos reducidos de alrededor 10-12 personas como máximo que aportan un desarrollo dinámico y entretenido a cada una de las citas con el japonés. Se combinan personas de todas las edades, de intereses muy variados y de personalidades muy distintas que confluyen en un elemento común: el interés en aprender japonés. La buena dinámica alrededor del grupo beneficia a que las clases sean más relajadas y que se pueda crear un entorno de compañerismo que ayuda en el aprendizaje de un idioma como este. Conocer gente simpática con la que compartir actividades dentro y fuera de la academia es una ventaja añadida que se consigue gracias a ese entorno distendido por el que se caracteriza la escuela. Todos estos estudiantes se convierten de forma automática en inesperados compañeros de viaje a razón de dos clases por semana con los que se comparten dudas, risas y desafíos.

La experiencia en la Escuela Bunkyo no sería igual si no fuera por los profesores, que mantienen un contacto cercano y abierto con los estudiantes para que no exista ningún tipo de barrera que obstaculice el aprendizaje del idioma. En nuestro caso tenemos el privilegio de asistir a las clases de Noriko Hata, mujer japonesa que representa la elegancia en sí misma y que transfiere a sus alumnos el aprendizaje del idioma de una manera especial. Cada clase es una experiencia, una cita con el idioma en la cual se avanza por las lecciones a medida que al mismo tiempo se descubren curiosidades e información sobre Japón, ayudando a enriquecer lo que aprenden los alumnos estando bajo su tutela. La profesora enseña, instruye a sus alumnos y les conduce hacia el aprendizaje del japonés de una manera metódica, presionando en su justa medida e incitando a que cada estudiante se implique por su cuenta para exprimir lo aprendido al máximo.

Espectáculo en Escuela Bunkyo

Lo hace desde un perfil humilde, propio de la cultura japonesa, que nunca intenta aparentar y que destila un tipo de encanto propio de quien goza de una personalidad cultivada e instruida. Porque nadie se llegaría a imaginar de buenas a primeras que está aprendiendo japonés de la mano de la representante en España del baile tradicional nihon buyô que se ha formado a lo largo de su vida en esta y otras artes. Justamente de este tipo de baile la profesora organizó recientemente una actividad en la academia en la que sus alumnos y otros interesados pudimos ver en vivo el arte y la gracia que destilan sus movimientos, tarea para la que contó con sus alumnas españolas, a las que forma junto a la posibilidad de enseñar a otras personas interesadas. También resulta destacado poder aprender el idioma con las enseñanzas de una experta en etiqueta japonesa y en kitsuke (el arte de vestir con kimono), así como en otras facetas que ha ido cultivando a lo largo de los años.

Este tipo de sorpresa es la que se encuentran los alumnos de Escuela Bunkyo, el estar aprendiendo japonés con un método práctico impartido, como es nuestro caso, por una japonesa que tan pronto recibe la solicitud de sus servicios por parte de la Embajada como imparte clases de nihon buyô entre sus alumnas para extender la cultura de Japón fuera de su país natal. Una propuesta que da la oportunidad de aprender japonés mientras se van formando unos recuerdos inolvidables en el transcurso del viaje. Se puede pensar en otras formas de aprender japonés, pero la oferta de esta escuela consigue cumplir sobradamente las expectativas.

La Escuela Bunkyo se encuentra ubicada en el número 13 de la calle Valverde, en pleno centro de Madrid. Dispone de inicios de curso a lo largo de todo el año y clases cuya disponibilidad se puede consultar a través de su web oficial. Para mayor comodidad entre los estudiantes permite realizar los pagos del curso de manera mensual, organizando actividades complementarias todas las semanas e incluso viajes a los países de los que se imparten idiomas.

Vía: Escuela Bunkyo

Foto: gorkhe1980

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