Componentes del balance de situación

Tras haber explicado qué es un balance de situación y para qué sirve, nos centramos en este artículo en presentar las distintas partidas que deben formar parte del activo y del pasivo del mismo: capital, existencias, realizable, etc.

Como continuación a nuestra anterior entrega sobre la elaboración del balance de la empresa, nos centraremos en este artículo en los componentes del mismo. Decíamos en el anterior que un balance puede realizarse de forma más o menos pormenorizada. Como nuestra intención es brindar unas nociones básicas sobre contabilidad, intentaremos explicar cómo hacerlo de modo sencillo y que pueda ser interpretado rápida y claramente.

Un cheque pendiente de cobro forma parte del 'realizable'

Un cheque pendiente de cobro forma parte del 'realizable'

Para ello, es conveniente agrupar las cuentas contables, tanto del activo como del pasivo, de tal suerte que con una breve lectura podamos interpretar el balance. La manera más habitual –no la única- de agrupar las cuentas es la siguiente:

En lo que respecta al activo, que, como señalábamos, está integrado por los bienes de la empresa y los derechos, podemos hacer dos grandes grupos:

El activo fijo o inmovilizado, que son aquellos bienes y derechos que han de permanecer en la empresa más de doce meses y se divide en: inmovilizado material –terrenos, edificios, vehículos…-, inmovilizado inmaterial –patentes, marcas registradas, etc- y gastos amortizables –gastos de constitución de la empresa, etc-.


El activo circulante, que, en buena lógica, está constituido por todos aquellos activos que permanecen en la empresa menos de doce meses. Éste, a su vez, se divide en: existencias (mercaderías, productos acabados, productos en fabricación, materias primas, auxiliares, materias para consumo, materias para reposición, envases y embalajes); realizable –bienes y derechos a corto plazo que no forman parte ni de las existencias ni del disponible: clientes, deudores, efectos a cobrar, anticipos, etc-; y disponible –dinero en caja o en bancos, etc-.

Las existencias se incluyen en el 'activo circulante'

Las existencias se incluyen en el 'activo circulante'

Por otra parte, en lo que al pasivo se refiere –que está constituido por el capital y las deudas-, los grupos patrimoniales son:

Capitales propios, también llamados ‘recursos propios’ o ‘patrimonio neto’, son la diferencia entre el activo y todas las deudas de la empresa. Incluyen el capital social, las reservas, los beneficios no repartidos, las subvenciones y los resultados de años anteriores, es decir, todo aquello que no son deudas ni el resultado del ejercicio cuando éste es beneficio.

Exigible, es decir, las deudas que la empresa tiene pendientes de cobro. A su vez, se divide en exigible a largo plazo y exigible a corto plazo. El primero hace referencia a las deudas con vencimiento superior a un año y el segundo a las que tienen un vencimiento inferior.

Resultado del ejercicio, cuando está pendiente de distribuir. Como viene a ser una deuda de la empresa con sus propietarios -siempre que haya habido beneficios-, se pone en el pasivo. En caso de que sean pérdidas, se sitúa en el activo, ya que vendría a ser una deuda de los dueños con la empresa, aunque no se pague. De ahí que situarlo en el activo sería hinchar el balance de forma irreal.

Hay que señalar, por último, que los plazos que indicamos son genéricos, pero, en función del tipo de negocio, pueden variar. Así, por ejemplo, para una empresa de venta de ropa, el corto plazo sería, en efecto, hasta un año; pero para una empresa de construcción de carreteras, el corto plazo podría alargarse hasta cinco años.

En artículos posteriores, explicaremos como se interpreta un balance de situación.

Fotos: Cheque: AF Borchert en Wikipedia | Almacén: Andreas Praefcke en Wikipedia

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