¿Qué son los ‘Huevos de Mil Años’?

Se trata de huevos de pato conservados que duran entre uno y seis meses en madurar, con una clara gelatinosa y una yema oscura y semisólida, en ocasiones con un color verdoso.

Las nuevas tecnologías avanzan a pasos agigantados y afectan a muchos campos. Las nuevas tecnologías han interferido en la forma de cocinar y hacer nuevos platos. Hoy hablaremos de uno de los platos más famosos del mundo en el que las nuevas tecnologías no han influido y, además, es muy desconocido en nuestra cultura.

¿Sabes que son los ‘Huevos de los Mil Años’? A simple vista el nombre del plato impacta y hace que pensar, pero se trata de uno de los platos exóticos más famosos de China procedentes de Perú.

Para comenzar, hay que mencionar que el nombre de ‘Huevos de Mil Años’ no hacen referencia al tiempo exacto de preparación, ni mucho menos. ‘Los Huevos de Mil Años’, casi todos ellos suelen ser de pato, necesitan 100 días para prepararlos no mil como indica su propio nombre.

Para que el huevo consiga un aspecto diferente, se le añade una combinación de cenizas de leña, té de limón y sal que provoca que la clara del huevo sea como una gelatina de color ámbar, mientras que la yema se vuelve de color verde y gris, (y en ocasiones también se vuelve una pasta gelatinosa). ¿Te atreves? Las personas que lo han probado reconocen que el sabor no es muy bueno ya que tiene aires a amoniaco y lejía con un toque salado. Un producto exótico con un sabor muy particular.

En esta misma línea recalcar que los ‘Huevos de Mil Años’ son huevos de pato conservados que duran entre uno y seis meses en madurar. El tiempo de conservación es aproximadamente de un año y el aspecto es muy diferente al que estamos acostumbrados. La cáscara está rodeada por una costra de barro y la clara presenta un aspecto gelatinoso. En cuanto a la yema, adquiere un color oscuro y semisólida, en ocasiones posee un color verdoso.

A pesar de su extraño y diferente color, la gran mayoría de personas que han probado este producto/ plato exótico volverían a probarlo sin tener en cuenta su sabor, una mezcla de amoniaco con picante y con sabor salado. Una explosión de sabores en cada paladar.

Por otra parte, el ‘Huevo de los Mil Años’ puede comerse sólo (especialmente en el desayuno) o en una ensalada. Eso sí, se recomienda no hacer un uso abusivo de él y comer en pequeñas porciones para que sea más fácil de ingerir.

FUENTE/ muyinteresante

FOTO/ Antífama

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