¿Qué diferencias hay entre la cerveza rubia y la negra?

Hablamos de las diferencias que existen entre la cerveza rubia que todos consumimos y la cerveza negra.

diferentes cerveza

Ahora que ya está llegando el buen tiempo sienta muy bien salir a pasear a plena luz del día y sentarnos en una terraza a tomar algo. Es uno de los mejores placeres de la vida. Nos encanta una tapa y una bebida en la calle. La cerveza desde luego no puede faltar y es que en nuestro país se consume una gran cantidad de esta bebida cada año.

En España estamos acostumbrados a beber cerveza clara, de ahí denominación de “rubia” debido a su color amarillento. Pero en el resto de Europa hay muchas ciudades en las que las “morenas” le ganan la partida. Nos referimos a la cerveza negra. ¿Alguna vez te has tomado una? Su sabor es riquísimo pero no solemos beberla demasiado porque para nosotros es una gran desconocida y además existen muchas creencias alrededor de esta bebida que en realidad son completamente falsas o verdades a medias. Siempre hemos creído que la cerveza rubia es mucho mejor que la negra, pero hoy vamos a contarte que esa bebida oscura tiene unas propiedades bastante interesantes.

Como decíamos, si le preguntas a los españoles la gran mayoría de ellos te va a responder que prefiere una cerveza rubia a una negra. En nuestro país está mucho más asentada pero los europeos no opinan lo mismo. Una de las primeras cosas que nos echa para atrás a la hora de tomar una cerveza negra es precisamente su color, ya que no estamos acostumbrados a ello. Muchos son los que piensan que esta bebida se somete a procesos industriales severos, pero la realidad es bien distinta: su color se diferencia de la rubia debido a que para elaborarla se usa un cereal mucho más tostado. Por tanto, sigue siendo natural, nada de procesos químicos.

Otra de las diferencias que existen entre la cerveza negra y la rubia es que la primera ofrece a los consumidores varios tipos de bebida. En este sentido hay que tener en cuenta que la cerveza negra es muy popular en Inglaterra e Irlanda y es precisamente aquí donde nacieron las primeras bebidas. Los ingleses, allá por el siglo XVII, inventaron un tipo de cerveza llamada porter. Se bautizó así debido a que era muy consumida por los porteadores que trabajaban en el mercado de Londres. Unos años más tarde, en 1759, se creó la cerveza tipo stout. Estas son mucho más oscuras, ya que utilizan una cebada más tostada y además a la hora de elaborarlas la cantidad de agua que se usa es mucho menor. Su máxima representante es la famosa Guinness.

No nos extraña en absoluto que pienses que la cerveza negra tiene mucho más alcohol que la rubia. Hay una gran cantidad de personas que están convencidas de ello, pero lo cierto es que no sabemos por qué, dado que no se ha comprobado científicamente. Los grados de alcohol que contenga una bebida dependen del fabricante o del proceso de elaboración a la que es sometida y no de la propia bebida. Puedes encontrarte en el mercado cervezas negras con una alta graduación, al igual que la pueden tener las rubias. Lo habitual es que en ambos casos sea de 4 grados aproximadamente.

vaso de cerveza

Si bien es cierto que en épocas anteriores esto era distinto. La cerveza negra se exportaba bastante, sobre todo desde algunos países de Europa a Rusia (los rusos beben muchísima cerveza negra). Pero el traslado era largo, así que se añadía más graduación para que aguantara intacta el proceso de exportación (algunas han llegado a superar los 10 grados). A pesar de estas excepciones, la cerveza negra y la rubia no suelen variar demasiado.

Además, otra de las cuestiones realmente sorprendentes es que la cerveza negra es mucho más beneficiosa para nuestro organismo. De hecho, aporta una gran cantidad de hierro, cosa que la cerveza rubia no tiene. Así lo han afirmado numerosos estudios que se han llevado a cabo de forma reciente. Además, ambas bebidas se diferencian en su sabor. Prácticamente casi todas las cervezas rubias saben igual. Sin embargo, con la negra no ocurre lo mismo. Algunas ofrecen cierto aroma a café, otras a cacao e incluso hemos probado las que saben a regaliz. Existe una gran variedad en todo el mundo. Para que no pierda esta esencia la cerveza negra se suele servir menos fría que la rubia, no hace falta tomarla caliente pero tampoco helada, como ocurre con la rubia.

Debido a ello la cerveza negra es una buena acompañante para los pasteles de chocolate o las tartas de queso. En el caso de la rubia, normalmente la tomamos con alimentos salados. Como has podido comprobar, la cerveza negra también nos aporta beneficios, así que no debemos encasillarnos solo en la rubia porque en nuestro país esté más asentada. En la variedad está el gusto, aunque te recomendamos que pruebas ambos colores. Cada uno de ellos tiene su momento.

Foto: PexelsStockSnap

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