¿Cómo alimentar a un gato cuando no tenemos comida para mascotas?

Si nos encontramos sin comida para gatos y no tenemos otra opción que darles comida de humanos, estas son algunas recomendaciones que os vendrán bien.

Hace unos días os hablábamos de la situación hipotética de encontrarnos en casa sin poder acceder a comida de mascotas para perros. ¿Qué hacer en ese caso para alimentar a nuestro perro y que no pase hambre? Os dimos recomendaciones y las claves para superar el problema con alimentos que tenemos en nuestro hogar. Ahora retomamos esta misma pregunta, pero cambiamos los perros por los gatos, ya que sabemos que se trata de la otra gran mascota que vive en una gran cantidad de hogares de personas del mundo entero. ¿Cómo asegurarnos de que nuestros felinos tienen todo lo que necesitan incluso si no contamos con pienso para gatos?

Dieta saludable para los gatos

Para comenzar lo que os vamos a decir es que aunque existe el tópico de ver a los gatos comiendo pescado, este no se trata del mejor alimento para ellos. No debemos hacer caso a las películas o dibujos animados en las que siempre vemos al gato con un pescado entre los dientes. El pescado es bueno para ellos, pero no se puede convertir en el foco principal de su alimentación debido a que no les proporciona todos los ingredientes que necesitan para mantenerse sanos y fuertes.

En lugar de pescado, lo que tenemos que asegurarnos de proporcionar a los gatos es carne. Y en especial lo que necesitan es carne magra. El motivo se encuentra en que dentro de este tipo de carne se incluye la taurina, que se convierte en uno de los elementos básicos que debe tener la alimentación del gato.

La taurina les ayuda en el desarrollo de distintos aspectos de su salud. Por ejemplo, la utilizan con la misión de generar sales biliares que se ocupan de que la digestión se realice de una forma conveniente. También les proporcionan el apoyo que necesitan para desarrollar su visión, uno de los elementos importantes en el gato, así como para generar la salud cardíaca que les ayudará a vivir muchos años. Por ello nos tenemos que ocupar de alimentarlos con carnes magras y dejar el pescado como un elemento extra que utilicemos principalmente a modo de premio o complemento, ya que su sabor y olor les encanta.

El plato de comida del gato lo tenemos que llenar con un 80% de carne magra, que puede ser ternera o cordero, añadiendo huevos si lo vemos conveniente para aportar una variedad al sabor y un poco de frescura. La carne tendrá que estar picada o al menos que se trate de partes de los animales que sean más fáciles de consumir, como es el caso del hígado, aunque siempre en trozos pequeños. El resto del plato, ese 20% restante, aunque podemos hacer el equilibrio entre un 90% y 10% también si así lo preferimos, tendrá que estar formado por verduras y grano. Aunque esto último no es frecuente en lo que consideramos más estándar para los gatos, lo cierto es que alimentos como la quinua, el arroz o el maíz cocido les sentarán muy bien. También podemos recurrir a la avena. Respecto a las verduras, las que mejor les van a sentar a los gatos incluyen los guisantes, calabaza, apio o pepino.

Cuando le sirvamos la comida al gato pensemos siempre en la capacidad que tiene para masticar y comer, ya que somos nosotros los que mejor lo conocemos. Es importante que le preparemos la comida sabiendo que va a comerse toda la cantidad posible, puesto que nos interesa que se alimente de una forma equilibrada y que tenga energía y una buena salud para superar cualquier problema que se pudiera encontrar.

Otros alimentos recomendables

Antes hablábamos del pescado como recompensa, como premio e incentivo. Si decidimos darles un poco de pescado de vez en cuando, algo que recomendamos, la mejor elección que podemos hacer es el salmón. También les podemos dar espinacas, bananas, queso gouda o cheddar, manzanas, pan, pavo y arándanos. Algunos de estos alimentos los podemos usar de distintas maneras e incluso para recubrir otros que no les gusten tanto. El queso, por ejemplo, suele ser una buena elección para «engañar» a los gatos, sobre todo cuando les intentamos dar una medicación, puesto que nos permiten recubrirla con una capa de queso para que se la coman bien.

En el otro lado de la balanza hay ciertas comidas de humanos que nunca debemos darles a los gatos, ya que son tóxicas para ellos y podrían causarles graves problemas. La lista incluye el ajo, algo que también ocurre con los perros tal y como mencionamos en nuestro artículo anterior, la cebolla, la carne cruda, el huevo crudo, los huesos, la cafeína y cualquier bebida que la incluya, el chocolate (también como con los perros), la masa cruda, el alcohol, las uvas y las pasas.

Además, tenemos dos recomendaciones: la leche y la comida de perro. La leche les puede producir problemas de digestión, puesto que a los gatos les cuesta digerir la lactosa. Hay tipos de leche con los que no les ocurrirá a tanto nivel, pero en general debemos tener cuidado, especialmente porque sabemos que a los gatos les suele gustar la leche. La otra recomendación a evitar es la comida de perro. Sabemos que algunos gatos comparten espacio con los perros y suelen ir a comerse su comida: tenemos que evitar que eso pase no porque sea tóxica, sino porque los gatos necesitan una dieta muy distinta. Además, es posible que en el preparado del pienso del perro haya algún ingrediente que sea malo para el organismo del gato. Nunca se sabe.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, media: 1,00 de 5)
1 5 2
Loading ... Loading ...