¿Qué primera película de cine recuerdas haber visto en tu niñez?

Compartimos con vosotros un ejercicio de memoria que os ayudará a refrescar recuerdos con el cine como motor del cerebro.

Dicen los expertos que desde muy pequeños nuestra mente se nutre de las influencias de lo que vemos y lo que escuchamos. Por lo general resulta complicado intentar llegar nuestro «primer recuerdo», esa primera imagen que se ha mantenido activa en nuestra memoria incluso con el paso de los años. Pero es un poco más sencillo recordar cuál fue la primera película que vimos en el cine.

En España, en especial, hacer este ejercicio de memoria es de lo más útil, puesto que desde hace muchas décadas existe la costumbre y la afición de ir al cine de manera habitual. Las posibilidades de que vuestros padres os llevaran a ver películas en el cine cuando erais pequeños son realmente elevadas. Y lo más probable es que no recordéis la primera vez que fuisteis a la sala si vuestros padres tenían la costumbre de llevaros cuando todavía erais muy jóvenes.

Pero sí que tendréis, lo más probable, un recuerdo acerca de la primera vez que fuisteis a ver una película a la gran pantalla. Es posible que no recordéis nada de la película (salvo que la hayáis visto más veces) y que lo que recordéis sean las sensaciones o todo lo que estuvo relacionado con la sesión. Si queréis, os invitamos a hacer un ejercicio de reflexión con nosotros para ver qué podéis recordar.

Lo primero será intentar recordar dónde visteis la película. En mi caso tengo dos posibilidades que recuerdo y que es posible que confunda entre distintas sesiones de la misma época. Pero estoy seguro al 99% de que mi primer recuerdo del cine viene de una de estas dos salas. Y también estoy seguro al 99% de que creo que sé en cuál de las dos fue. Mis dos opciones son el Cine Coliseo y el Cine Palafox, ambos en Zaragoza. Personalmente creo que fue en el Palafox, ya que tengo un recuerdo combinado.

A la entrada del cine, después de hacer cola y esperar, tengo ese recuerdo en la mente de estar en la fila del bar decidiendo qué quería comer. Recuerdo a mi hermano mayor y una bolsa de fritos de Matutano, además de las palomitas que acompañaban de forma obligatoria (cuando los precios del bar del cine no eran como ahora, que casi equivalen a cenar en un restaurante).

¿Habéis encontrado vosotros esos recuerdos? ¿lugar y sensaciones adicionales? Sirve que penséis en el bar, en lo que comisteis o en quién estaba con vosotros en el momento de la sesión. Después de esto llega lo importante: la película. ¿De qué película se trataba? Lo más posible es que tengáis varias opciones de una época cercana. En mi caso tengo una serie de recuerdos bastante claros de un grupo de películas de mi tierna infancia. Las películas en cuestión son las siguientes: ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, Loca academia de policía 2: Su primera misión, Cariño, he agrandado al niño, Rocketeer y Batman.

Para saber cuál vi primero en el cine solo tengo que entrar en IMDB y buscar la fecha de estreno de cada una de las películas en España. El motivo de ello es que hay algunas películas que se estrenaron en una fecha distinta a la de Estados Unidos, por lo que es posible que os llevéis alguna sorpresa en este sentido. En mi caso, con las películas que he listado, he comprobado que la primera que vi en el cine en ese listado es Loca academia de policía 2: Su primera misión, la cual no se vincula al recuerdo del que os he hablado con los fritos de Matutano.

En lugar de ello, recuerdo vagamente la sesión de Loca academia de policía 2: Su primera misión, no en vano tenía solo unos pocos años. Fue la primera y última vez que fui al cine con mi abuela, con quien en aquella época pasaba bastante tiempo (el «trabajo» de las abuelas cuidando de sus nietos nunca estará suficientemente valorado) y recuerdo dos cosas. La primera fue el sentimiento de felicidad por estar con mi abuela y la segunda que me preguntó si me gustaba ese tipo de película. Ese mismo verano también se estrenó Tarón y el caldero mágico, pero lo cierto es que nunca vi la película de Disney. A mi abuela posiblemente le extrañó mi elección, pero hay que reconocer que los policías eran una dosis asegurada de comedia.

Teniendo en cuenta lo que pegaba la comedia en mi casa, siendo donde los fines de semana nos llevábamos del videoclub películas como Los albóndigas, Los albóndigas en remojo y tantas otras comedias locas, Top Secret!, era comprensible que diera esa elección.

Con ese recuerdo no quiero decir que mi primera vez en el cine fuera con Loca academia de policía 2: Su primera misión, porque posiblemente fui antes con mis padres (es poco probable que ellos se acuerden…), pero sí fue el primer recuerdo del cine que se me quedó grabado. ¿Tenéis vosotros algún tipo de recuerdo parecido?

Siguiendo con ese listado de memorias de las que os hablaba antes, la siguiente sesión sí sería la que recuerdo con los fritos de Matutano: la de ¿Quién engañó a Roger Rabbit?. En mi cabeza es mi primera sesión de cine «oficial», la que recuerdo a muchos niveles con todo lujo de detalle. Me gustó tanto la película que les pedí a mis padres que me dejaran ir a verla muchas más veces, al menos cuatro, siempre arrastrando a mi pobre hermano, que ya debía estar cansado de verla conmigo (aunque no descarto que la tercera o cuarta vez se metiera en otra sala). Eso ocurrió en 1988.

Un año después, en 1989, llegó otra sesión de cine en familia con la que todos quedamos satisfechos: Batman. Se creó una campaña publicitaria espectacular para que toda España fuera al cine a ver la película. Y ese momento significó para mi la Batmanía (es lo que pasa entre los niños, incluso hoy día). Recuerdo que en el exterior de El Corte Inglés del Paseo Sagasta pusieron una réplica del Batmóvil donde me hice una foto.

El siguiente recuerdo, curiosamente, me lleva dos años después. Durante ese periodo de tiempo seguro que fui a ver muchas otras películas, pero el cerebro es caprichoso y olvida actividades que repetimos de forma habitual si no hay motivos extra para recordarlas. Esos recuerdos deben estar por ahí, enterrados, esperando a que algún día alguien invente una máquina que nos permita revivir todo lo que hemos vivido. Por lo tanto, nos situamos en 1991 ante el estreno de otra película de superhéroes. Toda la familia recordábamos lo mucho que había gustado Batman y estábamos ansiosos de más superhéroes. Lo ideal habría sido esperar a 1992 para el estreno de Batman Returns, pero hubo una película que se cruzó en el medio: Rocketeer.

Y fue tan mala y tan aburrida que os puedo decir que nunca llegué a ver Batman Returns en el cine. La decepción con el superhéroe fue tan enorme que mis padres decidieron no volver a ver una película del género en mucho tiempo. Luego en 2019 alguien decidió que era buena idea hacer una serie de animación del personaje… como para emocionarse. Pero es justo reconocer que recuerdo esa sesión del cine, en la que mi cabeza iba de lado a lado mientras intentaba mantenerme despierto.

Salto otro año, a 1992, para mi último recuerdo relacionado: la película Cariño, he agrandado al niño, la cual fui a ver a solas con mi padre, algo que ocurría por primera vez. A esa sesión siguieron otras muchas otras juntos. Lo que no consiguió su pasión por el fútbol lo logró el cine: nos unió en una actividad cuyo interés compartíamos. Por esos recuerdos le digo gracias al cine y sigo visitando las salas siempre que me resulta posible, creando nuevos recuerdos en mi y en mi familia. Algún día espero que para ellos también sea algo importante que recuerden.

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