¿Qué misteriosa isla aparece y desaparece según las leyendas en las Islas Canarias?

Cuenta la leyenda que hay una isla que aparece y desaparece en Canarias y de la cual solo existe una fotografía.

Isla Canarias

A todos nos gustan las leyendas. En especial cuando existen en nuestro país y las vivimos tan de cerca. Hoy os queremos hablar de la Isla de San Borondón, un lugar que según los relatos que se llevan escuchando desde finales del siglo XV aparece y desaparece del mapa sin motivo aparente. ¿Es una leyenda o existe de verdad? ¿es su presencia imaginaria y un espejismo o realmente los relatos de quienes dicen haberla pisado e incluso fotografiado son reales? A lo largo de las épocas se ha dicho mucho sobre San Borondón, pero de momento es complicado dar un veredicto que se encuentre argumentado alrededor de pruebas. Y por cierto, antes de comenzar a contaros algo más de San Borondón, ¿sabéis que es la isla que inspiró la serie de televisión Perdidos?

¿Qué ocurre exactamente con la isla? La idea generalizada de la leyenda es que la isla aparece y desaparece, posiblemente sumergida en el mar. Esto nos lleva a pensar inevitablemente en Julio Verde y sus historias, así como en otras ideas más estrafalarias que algunas personas han compartido, como que se trate de algún tipo de base extraterrestre (demasiado complicado y tan poco atractivo que perdería demasiado interés). Su nombre se encuentra originado en la figura de San Brandán de Clonfert, cuyo nombre termina siendo adaptado como San Borondón a la cultura y el idioma de nuestro país. Se cuenta que fue este santo el que llegó a la isla después de pasar más de 40 días navegando encima del cuerpo de una ballena que inicialmente pensó que era un islote. Cuando la ballena se detuvo les dejó a él y sus compañeros en la isla de San Borondón, llena de todo tipo de curiosidades y criaturas extrañas, donde pasaron un total de siete años hasta abandonarla.

Una de las teorías explica que la isla no se hunde, sino que se lleva a cabo su ocultación detrás de una amplia capa de nubes y niebla marítima que hace imposible llegar a ella. Tiene muchos nombres y ha inspirado toneladas de historias tal y como podéis imaginar.

A día de hoy San Borondón está considerado como un lugar de leyenda, pero eso no impide que siga siendo un terreno que oficialmente esté repartido de manera geográfica. En el año 1479 se estableció que la isla formara parte de manera legal de las Islas Canarias según lo que se especificó en el tratado de Alcáçovas, así que aunque esté considerado como un lugar de leyenda se puede ver claramente que las autoridades no quieren arriesgarse a perder el terreno en el caso de que realmente exista y se lleve a cabo su “conquista” definitiva, dado que por el momento nadie ha conseguido ocupar el lugar a la vista de las extrañas circunstancias que lo rodean.

¿Dónde está la isla? Diversos cartógrafos e ingenieros han dado muestras de su existencia y de la posición que ocupa. En el pasado Leonardo Torriani presentó una serie de pruebas que avalaban el descubrimiento del lugar y de la posición en la que se encontraba. Según esta información, se podía encontrar la isla a menos de 600 kilómetros de El Hierro y a poco más de 200 kilómetros de La Palma. A lo largo de las épocas se han dado distintos puntos de vista sobre la localización y esto hace más complicado situarla, dado que hay quienes creen que la isla está en una posición intermedia entre La Gomera, La Palma y El Hierro. Esto ha derivado en distintas teorías acerca de cómo la isla puede que no solo aparezca y desaparezca, sino que también cambie de posición. Según los detalles que se conocen, la extensión de la isla sería de algo menos de 500 kilómetros de largo con un ancho que no llegaría a los 160 kilómetros. Este tipo de información se ha ido cruzando en distintos planos y trabajos de cartografía que se han realizado durante el transcurso de los siglos.

Leyendas

¿Quién ha intentado encontrar la isla y quién realmente dice haberla encontrado? Por supuesto, no hablamos de expediciones actuales que queden registradas con vídeo y métodos avanzados, por lo que en cierta manera las pruebas de este tipo de descubrimientos quedan en la ambigüedad. Según los registros, en la recta final del siglo XV Fernando de Viseu ya realizó una expedición a la isla, continuada en 1526 de la mano de los canarios Francisco Álvarez y Hernando de Troya. Durante la década de los 70 de 1500 se realizaron numerosas intervenciones con el objetivo de encontrar y ver la isla debido a que se convirtió en uno de los temas más comentados de la época. En el mes de abril Hernán Pérez de Grado estuvo en la isla y reconoció haber tenido que salir huyendo tras la pérdida de parte de su tripulación. En esa misma década un pìloto portugués llamado Pedro Vello afirmó haber estado también en ella y que después de comenzar a sentir fenómenos extraños tuvo que abandonarla, pero perdiendo a sus dos tripulantes en el proceso. Otros navegantes también salieron en su búsqueda y esto es algo que continuó con el paso de las épocas, aunque el miedo que había hacia Isla de San Borondón debido a las muertes y desapariciones en complicadas circunstancias llevaban a que cada vez hubiera menos personas que se atrevieran a buscarla.

En 1721 acabaron las expediciones oficiales encargadas por el gobierno y el descubrimiento y búsqueda de Isla de San Borondón quedó en manos de los aventureros. Llegamos a una época reciente y los periódicos y el uso de cámaras fotográficas ayudan a que se produzcan nuevas supuestas a la isla. En el año 1953 se habla sobre una expedición que ha visto la isla y en 1957 se le hace su supuesta primera fotografía. Es un fotógrafo llamado Manuel Rodríguez Quintero quien ve la isla a lo lejos y le hace una foto, llamando a unos niños que jugaban en la playa para que la vean y sean testigos como él de lo visto. Pasan 20 minutos mirando la isla y durante ese tiempo Quintero detiene coches por doquier para que todo el mundo sea testigo de lo que están viendo. Necesita cuantos más testigos sea posible para dar fe de lo que ha ocurrido y no quedar como un loco. Tras ese momento inolvidable, la isla vuelve a desaparecer.

Las fotos realizadas a la isla son enviadas a un periodista y este las publica el año después, indicando que el suceso acababa de ocurrir como herramienta de marketing para vender más unidades del periódico. Pero lo importante, la imagen de la isla, da la vuelta al país y se convierte en la comidilla de los amantes de las aventuras. Los niños, en tiempos recientes, hablan a su avanzada edad de cómo recuerdan perfectamente que allí ante ellos estaba la isla y que al principio pensaban que el fotógrafo les estaba tomando el pelo hasta que se fijaron en lo que había ante sus ojos. A partir de ese día la imagen que se tenía sobre San Borondón cambió e incluso ha sido un tema recurrente en televisión, en investigaciones y aventuras. Pero hoy día la isla sigue sin aparecer y se cuenta que solo aparece ante algunas personas determinadas en momentos muy puntuales. La leyenda sigue viva.

Foto: Pexelsjplenio

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