¿Qué efectos puede causar un terremoto?

Además del movimiento sísmico, ¿qué puede producir el efecto de un terremoto como el que han vivido en Japón?

Daños de terremoto

Hace unos días se ha producido un gran terremoto en Osaka que ha provocado varias víctimas y multitud de heridos, pero que no ha desatado, al menos de momento, consecuencias muy graves derivadas del movimiento sísmico. Nos planteamos, cuando hablamos de un terremoto, cuál es la parte más peligrosa del mismo o la que debería darnos más miedo. En un lugar como Japón nunca se sabe qué puede ocurrir con los efectos secundarios producidos del terremoto. ¿Se convertirá en un tsunami como ocurrió en el año 2011? ¿producirá una serie de incendios interminables? ¿habrá réplicas o incluso un terremoto posterior más fuerte que el primero? Esas son las preguntas que nos dan miedo, la incertidumbre de no saber qué ocurrirá después.

El efecto inicial del terremoto, el centro del mismo por así decirlo, es el movimiento de tierra. Esto deriva en que los muebles se puedan mover y volcar, que haya paredes delicadas que se caigan, que los objetos que hay dentro de un hogar acaben en el suelo o que los electrodomésticos también sufran daños. El movimiento generado por el terremoto no suele ser muy duradero, pero si las instancias no están preparadas para ello sí que puede tener efectos muy devastadores.

Las consecuencias también pueden incluir que se abran en el suelo grandes grietas y que lo que hay a su alrededor, incluyendo estructuras, se colapse. Normalmente esto suele ocurrir en las zonas que se encuentran sobre las fallas sísmicas, así que en cierta manera es más fácil de calcular que otras de las consecuencias. Algo similar pasa con las avalanchas que pueden producirse debido al terremoto en montañas o zonas rurales en las que un desprendimiento podría mover una formación natural y que esta caiga sobre las casas cercanas.

Dicen muchos expertos que los terremotos, en realidad, no matan personas, sino que son las estructuras construidas por las personas las que los matan. Por eso países como Japón se toman muy en serio la necesidad de construir de forma sólida y de utilizar materiales y estructuras que estén diseñadas para soportar los movimientos causados por los terremotos. No es algo con lo que puedan contar en todos los casos, dado que en las zonas rurales y más antiguas del país hay estructuras que no están preparadas y en las que se suelen concentrar la mayor parte de los daños. Edificios, puentes, carreteras y otros elementos creados por el hombres son muy sensibles al golpe de los terremotos. Y en cuanto estas estructuras se colapsan es cuando se producen los heridos y los fallecidos.

Los incendios tienen otro de los papeles más macabros tras los terremotos, dado que históricamente han sido los que más vidas se han cobrado en lugares como Japón. ¿Por qué se produce un incendio a causa de un terremoto? Normalmente hay cortocircuitos y problemas con el gas que pueden derivar en auténticos infiernos. El gas se puede liberar al entorno cuando se rompen los conductos y con una simple chispa se producirá una gran explosión. Lo mismo se puede decir de los problemas eléctricos, sobre todo en hogares que no están preparados para ello, que tienen instalaciones antiguas o sistemas sin protección para evitar este tipo de incidentes. Los incendios se complican cuando también se producen problemas en los circuitos de agua que impiden que los bomberos los apaguen de inmediato.

incendio quemando

Otro problema son los vertidos tóxicos y las posibles filtraciones que se produzcan desde las plantas nucleares, como esto último en lo ocurrido en el año 2011 en Fukushima, Japón. Todos sabemos que necesitamos la energía nuclear, pero al mismo tiempo estamos amenazados por ella, porque en una situación crítica puede ocurrir la tragedia. El incidente que vivió Japón logró quedar controlado finalmente y aislado a esa zona del país, ¿pero qué habría ocurrido en una situación más extrema? El movimiento de los terremotos puede llegar a producir daños en las centrales nucleares y que los compuestos de estas afecten a más zonas del país, pensamiento que está llevando a que poco a poco se tomen medidas para que existan menos riesgos en este sentido.

Siguiendo con las consecuencias nos encontramos con la licuefacción, que se produce en el momento en el cual la arena, el agua subterránea y el suelo se mezclan por el efecto del terremoto. El resultado es un tipo de arena movediza que produce que los edificios que se encuentran sobre este componente se terminen hundiendo, aunque es algo que se detiene en el momento en el cual termina el terremoto, así que el riesgo es menor en aquellos que tienen una breve duración.

Las inundaciones tienen el mismo nivel de gravedad, aunque se pueden controlar con más facilidad. Se producen al romperse tuberías y otras estructuras que pueden almacenar agua, llegando a provocar daños muy graves en los pueblos y ciudades. En relación a ello también hay que mencionar los tsunamis, que se producen cuando el terremoto ha tenido lugar en una zona acuática o en aquellos casos en los que el punto principal del seísmo está cerca de una de las fallas sensibles en el océano. Los tsunamis, tanto grandes como pequeños, pueden llegar a provocar daños enormes, sumergir casas completas, edificios, destruir ríos o cambiar el curso del flujo de los mismos.

En el terremoto que sufrió Japón en 2011 uno de los principales problemas radicó en el tsunami que se generó y que llevó a sesgar miles de vidas de personas que se vieron atrapadas ante olas de más de 30 metros de alto. Ante un tsunami es difícil actuar debido a que es algo constante, un enemigo que se acerca sin descanso hacia las personas que se encuentran en ese momento en estado de shock. Para ello siempre se recomienda buscar zonas altas que permitan sobrevivir al progreso del agua y a la fuerza de las olas, que terminarán arrastrando sin descanso coches, camiones y todo tipo de elementos que se encuentren en las calles.

ataque de tsunami

En definitiva, estos son los riesgos que se atribuyen a los terremotos que se producen a lo largo y ancho del mundo. Nos gustaría volver a recordar esa frase de los especialistas, que atribuyen la mayor cantidad de muertes al problema del hombre que al propio efecto de la naturaleza. Es cierto que no están desencaminados con lo que argumentan y que esto nos debería llevar a ver que nunca es tarde para trabajar en la preparación. En Japón lo saben bien y trabajan a diario con la intención de que sus estructuras resistan mejor los terremotos, que se produzcan menos catástrofes y que sus ciudadanos estén más preparados para sobrevivir.

El último terremoto producido en Osaka, aunque no tan destructivo como el que ocurrió en 2011 en el país, se ha cobrado solo 4 vidas, tres personas de avanzada edad y una pobre niña de menos de diez años. En todos los casos el problema han sido paredes y estructuras que no han resistido y que han caído encima de ellos, por lo que se puede ver dónde sigue habiendo trabajo por hacer. Por suerte, sabemos que este tipo de sociedad aprende de sus errores y que siempre seguirá adelante para que en la próxima tragedia la cantidad de víctimas que se produzcan sea aún menor.

Foto: rolandmeyFreeCreativeStuffSplitShire

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