Explicación científica (o casi) a las lluvias de animales

Cada cierto tiempo, aparecen noticias en la prensa sobre lluvias de animales en un determinado lugar. Este fenómeno es atribuído por la Ciencia al efecto de las trombas marinas y a los tornados. Lo que aún no ha podido explicarse es por qué, en ocasiones caen animales de una sola especie. Por tanto, el fenómeno existe, pero no ha sido explicado en todos sus extremos.

‘Los vecinos de la localidad de El Rebolledo, en Alicante, recordarán el jueves veinticinco de mayo de 2007 durante mucho tiempo. Tras soportar un fuerte aguacero, recibieron como punto final una lluvia de cientos de pequeños batracios’. Noticias como ésta, no tan infrecuentes como pueda pensarse, aparecen cada cierto tiempo en los medios de comunicación.

Rans y otros batracios son los más comunes en estas peculiares lluvias

Rans y otros batracios son los más comunes en estas peculiares lluvias

Por tanto, las lluvias de ranas, peces, pájaros u otra clase de animales son ciertas. De hecho, se encuentran atestiguadas desde tiempos inmemoriales –ya aparecen en la Biblia– y, más recientemente, se sabe de una de ratones en Bergen, Noruega, de otra de serpientes en Menphis, en el año 1880, o de otra más de codornices en la Valencia de 1880, por poner sólo algunos ejemplos.

Pero, ¿qué explicación científica tienen estos sucesos? Dejando a un lado teorías míticas como la de que algunos animales nacen en el cielo, extendida hasta el siglo XIX, la primera formulación seria la dio el francés André-Marie Ampère, quien atribuyó este fenómeno a los vientos de alta intensidad.

Actualmente, la ciencia ha completado esta idea. Hoy, los investigadores apuntan a las trombas marinas como causantes del fenómeno. Éstas provocarían vientos capaces de succionar de tierra, mantener en el aire y trasladar a otras zonas pequeños animales que posteriormente caerían a la superficie. También se ha señalado a los tornados como causantes.


No obstante, esta teoría resulta inválida para explicar el fenómeno cuando sólo llueve una especie, pues los vientos deberían succionar a todos los animales con peso similar de una zona y no a un solo tipo de ellos. En estos casos, la ciencia suele recurrir a fenómenos propios de la zona en que se produce.

Así, por ejemplo, en la población hondureña de Yoro, sus habitantes aseguran presenciar todos los años lluvias de peces de una especie similar a la sardina. Los científicos indican que éstos remontan el río Aguán y, con las grandes tormentas del lugar, consiguen saltar a tierra.

Los peces de pequeño tamaño también son protagonistas de estas lluvias

Los peces de pequeño tamaño también son protagonistas de estas lluvias

Otra circunstancia que la ciencia no ha logrado clarificar es el hecho de que estos animales sigan vivos –a veces en perfecto estado- cuando caen a la superficie. Por tanto, los amigos de lo oculto continúan teniendo un filón en este tema. De hecho, ya lo han aprovechado para culpar a los extraterrestres de este fenómeno. Sea cual fuere la causa y para decepción de éstos, la explicación a las lluvias de animales parece estar más cercana a la ciencia que a lo esotérico.

Fotos: Rana: Krochmal en Wikimedia | Peces: Daniel Ventura en Wikipedia

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