El miedo y la incertidumbre que genera la muerte

Kimberly Clark Sharp sufrió una parada cardiorrespiratoria, fue considerada clínicamente muerta durante varios minutos pero sobrevivió

En el libro ‘El último hombre bueno’ de A.J. Kazinski, se dice que la muerte es de lo más importante para el ser humano, ya que la identifica como género. Se puede leer que algunos psicólogos consideran que las conductas humanas están determinadas por el hecho de saber que la muerte acecha al final y “por eso amamos, tenemos hijos, nos expresamos. La muerte está presente en todo momento”. La verdad es que esta reflexión es bastante impactante, ¿realmente condicionamos nuestra vida sabiendo que se acabará? ¿Eso no nos llevará a la depresión constante?

La muerte es, ante todo, incertidumbre. Nadie sabe del cierto qué hay después de la vida y eso nos genera miedo. Alrededor de todo este mundillo, se desarrollan mitos y leyendas, como las llamadas Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM), que consisten en la experiencia de personas que han sido consideradas clínicamente fallecidas. Hay muchos casos famosos, como por ejemplo el de Kimberly Clark Sharp.

Esta mujer se desplomó en medio de la calle afectada por una parada cardiorrespiratoria. Lo primero que escuchó fue los gritos de pánico de una mujer diciendo: ‘¡No tiene pulso!’, pero ella recuerda que nunca en su vida se había sentido tan bien. Como ha explicado en su diario, no podía ver, pero podía escucharlo todo y tenía una “sensación de paz y comunión que nunca había experimentado antes”. Entonces, le pareció que llegó a un nuevo sitio, pero no podía ver claramente donde se encontraba ya que todo estaba cubierto de una neblina oscura.

Entonces sintió un gran estallido de luz que le cubrió toda su perspectiva. Notó que ella estaba en el centro de la luz y las nieblas se disiparon. Le pareció ver todo el universo reflejado en capas, según ella, “era la eternidad, que se mostraba ante mí”. Entonces comprendió el significado de esa luz, pero es incapaz de contarlo con palabras, ya que no se comunicaron en inglés ni en ningún idioma, sino en una especie de lenguaje no verbal. Pudo entender el significado de todo como ¿por qué estamos aquí? “Para que podamos aprender”, ¿cuál es el significado de la vida? “Amar”. Pero entonces fue el momento de regresar. Para Kimberly, fue muy duro, ya que “¿podría realmente, después de ver todo eso, después de reunirme con Dios, volver a este mundo?”. Finalmente, explica que se dio cuenta de que su verdadero “yo” no es su cuerpo, ya que su conciencia y sus pensamientos estaban en otro lugar.

Esta experiencia es muy espiritual, ya que habla de Dios al referirse a la luz que lo cubre todo. Al hablar de la muerte y las experiencias cercanas a ese fenómeno, siempre aparece el tema espiritual, al ver el ser humano como algo más que el cuerpo que fallece, como un alma o espíritu. Aunque puedan existir muchos estudios al respecto, ninguno es capaz de definir si realmente hay algo o no después de la vida. Pero aún así, las experiencias, sean reales o no, siempre son capaces de generar intriga e incertidumbre.

En el vídeo podéis escuchar la experiencia de Kimberly Clark Sharp contada por ella misma con un tono de humor.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...