¿Quién fue Dustin Diamond?

Dustin Diamond, recordado por el inolvidable personaje de Screech en Salvados por la campana, ha fallecido a los 44 años.

A quienes fuimos niños o adolescentes en los 80 y 90 se nos ha ido un actor al que siempre recordaremos por las risas que nos conseguía sacar: el aún muy joven Dustin Diamond. En aquella época, en los días gloriosos del bocadillo de Nocilla y la consola de cartuchos, este actor interpretaba a Screech Powers en Salvados por la campana, una de esas series de la que no nos perdíamos ni un episodio y que nos transmitía la american way of life que tanto se promocionaba indirectamente en la televisión de la época.

A Diamond le tocó ser dos cosas que le hacían destacar en el grupo de personajes protagonistas de la serie. Por un lado, era el más joven, una diferencia de tres-cuatro años que, en ese rango de edad, resulta terrible. Porque con esos años él estaba en los 12, mientras que sus compañeros de reparto ya se habían metido de lleno en la adolescencia, con todo lo que eso indicaba. Además, Dustin era el típico chico gracioso y sonriente, no el guaperas que acaba entrando en la adolescencia a toda velocidad.

De su época de Salvados por la campana se ha discutido mucho. Él mismo “escribió” un libro en el que aireaba los trapos sucios de lo que había ocurrido durante los años de rodaje. Dijo que todo el reparto, excepto él y el actor que daba vida al director Belding, acostumbraban a tener relaciones íntimas de una forma totalmente loca, incluso con el consumo de estupefacientes.

Diamond mencionó a posteriori que él no escribió el libro, sino que habló durante 90 minutos con un escritor fantasma que luego distorsionó la realidad y se inventó la mayoría de lo que salió publicado. Pero eso no evitó que sus compañeros de reparto no le hablaran y que solo Mario Lopez, Slater en la serie, se interesara por él hasta el punto de invitarle a uno de sus programas.

Con los años, Dustin tuvo muchos problemas personales. Dicen personas que le conocieron bien que todo fue una sucesión de desafortunados incidentes. A los 6 años su hermano falleció, y eso le marcó. Posteriormente también murió su madre. Cuentan que pasó mucho tiempo sin hablar, escondiéndose siempre debajo de las mesas. Pero con el paso del tiempo descubrió el humor y se dio cuenta de que podía hacer reír a la gente, algo que le proporcionó felicidad.

A partir de ese momento la vida de Diamond se convirtió en una misión por hacer reír. Disney vio en él mucho potencial y le convirtió en un personaje de la serie Good Morning, Miss Bliss, la cual se estrenó en 1988 con una temporada. En ella ya nos encontrábamos a personajes de Salvados por la campana, como el director Belding, Zack Morris, Lisa Turtle y el propio Screech. Pero esta serie se centraba alrededor de la profesora Carrie Bliss, lo que en parte posiblemente evitó que tuviera tanto éxito como se esperaba.

Disney prefirió cancelar la serie y llevarse a cuatro de sus personajes, los ya mencionados, a Salvados por la campana. Antes de que terminara Salvados por la campana, el actor también rodó la película Salvados por la campana: Movida en Hawai, con la cual se siguió exprimiendo el potencial de los personajes. Después de la serie, que se alargó durante 86 episodios, se rodó la serie Salvados por la campana: Años de Universidad. En esta se llegaron a grabar 19 capítulos que derivaron en el aparente final de la historia de Zack Morris y Kelly, en la película Salvados por la campana: Boda en Las Vegas.

Ese fue el final de Salvados por la campana para la mayoría de los actores de la serie original, pero de forma sorprendente, poco después comenzó una nueva temporada y allí estaba Diamond. Se trató de Salvados por la campana: La nueva generación, que no solo tuvo éxito, sino que llegó a superar la cantidad de episodios de la serie original. El actor se incorporó a la serie a partir de la segunda temporada como recurso para captar audiencia y darle a la ficción un estilo más divertido. A partir de ese momento, Diamond siguió hasta el final de la serie. Y ese sí que fue el final de Screech, al menos oficialmente.

A partir de ese momento, la carrera de Diamond se había quedado estancada. Él mismo contó que hizo muchos castings, pero en todos ellos le decían que veían “demasiado Screech” en su interpretación. Hundido por la situación, se tuvo que resignar a comenzar a realizar cameos en todo tipo de producciones, algo que, al menos, le proporcionó una vía de ingresos.

Su vida continuó dándole tristezas. Su pareja tuvo un aborto y después de romper con ella, aunque tuvo otras parejas, nunca se le vio centrado de manera emocional. Pero eso no le impidió seguir haciendo reír y tratar a sus fans de forma excelente tal y como ellos han contado en las redes sociales a raíz de su muerte. Curiosamente, todo el mundo que le conoció en algún momento, aunque fuera de vista, ha hablado bien de él. Y también es curioso que estos testimonios anónimos parezcan más sinceros y válidos que las condolencias de algunos de sus compañeros de reparto, que más han parecido una lavada de imagen a la vista de que Salvados por la campana ha vuelto recientemente a televisión con una continuación.

Dustin también destacó a lo largo de su vida jugando al ajedrez, tanto que llegó a estar federado y dentro de la lista de mejores jugadores de Estados Unidos. En lo televisivo y propio del mundo de la interpretación hizo algunas cosas de las que él mismo no se sentía muy orgulloso. Por ejemplo, el vídeo para adultos que supuestamente no grabó él mismo, sino que le pusieron su cara al cuerpo de otro actor. O las batallas en Celebrity Fit Club o Celebrity Big Brother. Se puede decir que hizo prácticamente de todo.

Hace unos meses le salió un bulto en el cuello bastante pronunciado. Pero a Dustin le preocupaba que, si se le veía con él en fotos públicas, todo el mundo se riera de su aspecto. Estaba acomplejado y preocupado, no tanto por el bulto, sino por lo que le ocurriría en su imagen pública teniendo en cuenta lo muy dañada que ya se encontraba. No se olvidaba de cómo años antes solicitó ayuda a todo el mundo para poder salvar su casa, la cual casi le embargaron. Se dice que falleció con un patrimonio realmente reducido por mucho que hubiera estado trabajando sin parar, ya que los trabajos que conseguía no le proporcionaban suficientes ingresos.

Nadie le llamó para aparecer en el revival de Salvados por la campana y la forma en la que le ignoraban sus antiguos compañeros de reparto, a los que ya había pedido perdón públicamente, le devoraba por dentro. Era muy duro. Cuentan personas cercanas que cuando es posible que sufriera el cáncer por la exposición a entornos poco saludables que se vio sometido a lo largo de los años. Por ejemplo, dormía en muchos moteles baratos en los que había grandes cantidades de moho, bacterias y tóxicos. Siempre buscaba los sitios más baratos para alojarse, porque no se podía permitir más.

Pero la sonrisa nunca se le quitaba de la cara. Cuando decidió ir al hospital, en parte motivado por una nueva amistad que hizo en sus últimos años de vida, le diagnosticaron un cáncer en fase 4. Se puso manos a la obra para tratarse, pero pocos días después de anunciar que tenía cáncer, su condición empeoró y falleció. Para muchos, Dustin Diamond solo fue otro juguete roto de Hollywood, uno cuyos ingresos como menor fueron dilapidados por sus padres. Para otros, fue la razón de reírse delante de la televisión episodio tras episodio de Salvados por la campana. Para todos, ha sido una persona que ha fallecido y que, haya pasado lo que haya pasado, merece todos los respetos.

Tal y como ha contado su última pareja, una farmacéutica con la que vivía desde hace algunos meses, todo lo que quiso Dustin Diamond en sus últimos años fue vivir como una persona normal. Le molestaba, aunque no lo demostraba, que la gente le tratara como Screech, mientras que había dejado claro que no estaba interesado en tener una de esas muertes por todo lo alto con sus fans alrededor. Solo ha querido ser, por una vez en la vida, alguien normal.

Cuenta su novia que ella, que estaba muy enamorada de él, intentó en todo momento darle a Dustin esa vida normal, sin problemas, sin grandes lujos, sin dificultades propias de los focos. Se conocieron en Facebook porque tenían amigos comunes y no tardaron en comenzar a salir. A su paso, Dustin había dejado relaciones personales que no llegaron a buen puerto. Una de ellas fue la que le llevó a pasar un periodo de tiempo en la cárcel por haber utilizado un arma blanca en una pelea de bar.

Ese tipo de incidentes son los que forman parte de esa parte de Dustin Diamond afectada por su vida, por lo que le ocurrió a lo largo de los años. En sus últimos días reconoció que tenía miedo y que no quería morir. Bromeó. Pidió un cuerpo nuevo y que los médicos hicieran algo que pudiera salvarle. Tenía miedo de la quimioterapia y por ello, aunque en verano ya había notado el bulto de su cuello, no fue a una revisión hasta que se comenzó a encontrar mejor.

Recordaba lo que la quimioterapia había hecho con su madre y cómo, aún con ella, había fallecido. Tenía un gran dilema y solo deseaba vivir, olvidarse de todos los problemas, cuidar de su perro y amar a su novia. Por desgracia, se ha ido a los 44 años, una edad a la que nadie debería fallecer.

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