Jean-Jacques Rousseau y la educación

El célebre pensador francés Jean Jacques Rousseau pilar fundamental de las ideas de la revolución francesa, también desarrollo estudios filosóficos pertenecientes a otros campos como la educación.

De esta manera,  “Emilio o la educación”  es un tratado filosófico escrito en 1762 que  examina la naturaleza del hombre y la relación del individuo con la sociedad. El mismo, se considera el primer tratado sobre filosofía de la educación del mundo occidental.

Es así que, en el prefacio de este tratado el intelectual sienta su postura acerca de la educación en aquel tiempo, y llama a los intelectuales a la búsqueda de propuestas para mejorarlas.

En este sentido el autor describe que en toda clase de proyectos deben considerarse dos cosas. Primero la bondad absoluta del proyecto, y después la facilidad de ejecución. En este sentido Rousseau describe que para cumplir la primer premisa “basta con que su bondad se halle en la naturaleza de la cosa”. Es decir, que “sea conveniente para el hombre y este bien adaptada al corazón humano”.

Para la segunda cualidad el intelectual observa que depende de relaciones determinadas en ciertas situaciones. Es decir “relaciones accidentales a la cosa que por consiguiente no son necesarias y pueden variar al infinito”.

Para explicar esta situación Rousseau da un ejemplo concreto. Para ello, explica que un tipo de educación puede funcionar en Francia pero no así en Suiza, por las diferencias existentes en su contexto. Lo mismo ocurre con las diferencias entre la clase media, y la clase alta.

Es así que Rousseau llama a la aplicación particular del método, teniendo en cuenta las circunstancias dadas.

Otro punto esencial de la introducción de su tratado es la  descripción de la infancia, como una etapa que no se conoce  y de la cual se tienen ideas falsas. Al respecto declara “Los de mayor prudencia se atienen a lo que necesitan saber los hombres, sin tener en cuenta lo que pueden aprender los niños”.

En este sentido Rousseau llama a los maestro  a  prestar más atención a la niñez, y les pide que busquen conocer a sus alumnos.

En el final del prefacio el intelectual va a definir uno de sus objetivos principales. De esta manera enuncia, que independientemente de cómo sea aplicado su método teniendo en cuenta las singularidades de cada lugar o sector, pretende crear una herramienta que sea útil.

De esta manera exclama que su método debe servir “donde sea que nazcan hombres, y con que luego de hacer de ellos lo que yo propongo se haya logrado lo mejor para ellos mismos y para los demás”.

Fotografía:  EtaiAdam  en Flickr

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