¿Cómo eran las historias originales de La Bella y la Bestia?

Repasamos los primeros manuscritos que escribieron la historia de La Bella y la Bestia y que sirvió de inspiración a versiones posteriores.

historia de La Bella y la Bestia

Hace pocas semanas se estrenaba la nueva versión, esta vez en acción real, de la película La Bella y la Bestia (ya hablamos de ello largo y tendido). Se trata de un remake de la entrega que llevó al cine Walt Disney en 1991. Aunque la versión de los 90 es una de las más conocidas no es la única película que existe sobre la historia, si bien lo realmente importante es en qué se basaron para poder llevar esta gran historia de amor a la gran pantalla.

Porque como ya sabéis muchos, la historia no la inventó Disney, sino que ya existía desde mucho tiempo atrás. Los primeros libros en los que se recoge el relato del siglo XVIII. Aunque en la actualidad existen controversias de cuál es la versión original, sin duda las versiones más populares son la de Villeneuve y sobre todo la de Beaumont. Es en el libro de esta última autora en el que prácticamente se basan todas las obras de teatro, películas o series que se han producido posteriormente. El cuento de hadas varía de una versión a otras, así que vamos a estudiarlas para comprobar sus rasgos.

Los orígenes

No se sabe con certeza dónde pueden estar los orígenes de este cuento. Algunos lo relacionan con relatos antiguos griegos y otros han explicado que esta historia puede estar incluida en el libro El asno de oro. Esta publicación fue escrita por Apuleyo y en ella existe un relato muy parecido a la historia de La Bella y la Bestia llamado Cupido y Psique. También se ha establecido como el primer autor al italiano Gianfrancesco Straparola, quien se cree que pudo escribir la historia alrededor del año 1550.

En cualquier caso, la mayoría de los autores contemporáneos coinciden en que la madre de La Bella y la Bestia es sin duda Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve. Fue ella quien publicó la primera obra relacionada con esta historia en 1740, aunque no es la versión más popular. Algunos años más tarde, en 1756, una compatriota llamada Jeanne-Marie Leprince de Beaumont remodelaría el relato de Villeneuve resumiendo la trama principal y otorgándole un toque más mágico y romántico. Pronto se convertiría en el libro de referencia, dejando a un lado la versión primitiva de Villeneuve. Tanto fue el éxito alcanzado por Beaumont que al año siguiente de su publicación el cuento se tradujo al inglés y a partir de ahí se extendería a otras partes del mundo.

Para entender el relato de Beaumont debemos dejar por un momento la mente en blanco, ya que la imagen que tenemos nosotros de La Bella y la Bestia es la que llevó al cine Disney. Pero la verdad es que el cuento de la autora francesa es algo diferente.

La versión de Beaumont

Para empezar, el personaje con el que comienza la novela no es un anciano inventor, sino un rico mercader que es padre de 6 hijos. Tres de ellos son varones y las otras mujeres. La más pequeña de todos es Bella, una joven inteligente y bondadosa a la que sus hermanas le tenían mucha envidia, ya que ellas eran déspotas y egoístas. Debido a las riquezas de su padre las tres jóvenes solían tener una gran cantidad de pretendientes, pero todos ellos eran rechazados. Las hermanas mayores de Bella ansiaban casarse con un hombre de la alta nobleza, por lo que si no cumplían estos requisitos eran bastante desagradables con ellos. Por su parte Bella no concebía la idea de casarse, pero era amable con los chicos que venían a visitarla aunque finalmente también los rechazara, aunque siempre de forma educada y con modales cuidados.

Uno de los días el mercader perdió todas sus riquezas y tuvo que esperar a que un nuevo barco llegara a puerto. Cuando ocurrió, las hermanas mayores pidieron a su padre que les trajera vestidos y joyas lujosas, mientras que Bella solo quiso una rosa. A la vuelta del puerto el mercader se perdió por el camino y encontró un castillo algo descuidado en el que se cobijó durante la noche. A la mañana siguiente el padre de Bella cortó una rosa del jardín para llevársela a su hija, pero se vió sorprendido por una horrible Bestia que lo obligó a quedarse en el castillo. Asustado, el mercader le rogó que le dejara ver a sus hijas por última vez. La Bestia aceptó a cambio de que una de ellas lo reemplazara.

El mercader expuso lo que le había ocurrido a sus hijas y Bella accedió a hacer el intercambio. Una vez que volvieron al castillo la Bestia indultó al mercader y alojó a la joven en uno de sus aposentos. A partir de ahí todos los días la Bestia iba a ver a Bella con la intención de pedirle matrimonio, pero esta solo le ofrecía su amistad. Durante ese tiempo el padre de la joven se puso enfermo y Bella pudo descubrirlo a través de un espejo mágico. Como quiso visitarlo la Bestia no le puso problemas, pero le dijo que tenía que volver en 8 días.


Por su parte, las hermanas totalmente envidiosas idearon un plan para que Bella tardara más del tiempo que le había indicado la Bestia. Cuando la joven se dio cuenta rápidamente volvió al castillo y se encontró al monstruo moribundo, roto de dolor por haber perdido a Bella. En los últimos instantes de vida de la Bestia, Bella le dijo que lo amaba y entonces el milagro ocurrió. La Bestia resultó ser un príncipe muy guapo que finalmente se casó con Bella y vivieron junto al mercader en el castillo. Como castigo, las hermanas se convirtieron en estatuas, pero la conciencia les quedó intacta, para que pudieran ver la felicidad de Bella.

Así lo contó Villeneuve

La versión de Beaumont es la más popular, pero años antes Villeneuve ya escribió un relato sobre La Bella y la Bestia. Este era mucho más extenso y en él se explican numerosos detalles sobre los protagonistas de esta historia. Algunas diferencias son claras, otras partes tienen gran similitud. En este relato Bella es hija del rey de las Islas Felices y de un hada que practica la magia blanca. Un día otra hada descubre lo que había pasado, pero esta era malvada y quería casarse con el rey, así que elabora un plan para matar a Bella. La tía de la joven rápidamente se da cuenta de estos planes y decide ocultar a su sobrina en la casa de un mercader que tiene 12 hijos.

Por su parte el príncipe quedó huérfano de padre muy pronto y su madre lo dejó a cargo de un hada para que lo cuidase mientras ella se encargaba de los asuntos del reino. Esta hada resultó ser malvada y cuando el príncipe creció intentó casarse con él, aunque fue rechazada. Se sintió tan humillada que lo convirtió en una Bestia para que nadie más lo quisiera.

Estas son las principales diferencias entre las dos versiones, aunque lo cierto es que Villeneuve dedica gran parte de su libro a hablar sobre el contexto familiar de la Bella y la Bestia. Además, no se centra tanto en reflejar un cuento de hadas lleno de romanticismo, como hace Beaumont, más bien quiso mostrar un mensaje de inconformismo defendiendo a aquellas mujeres que tuvieron que casarse por conveniencia, lo cual era muy habitual en esa época.

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