La celulitis

En esta entrada veremos el tema de la celulitis y la inútil obsesión por erradicarla.

Uno de los miedos máximos de toda mujer es la celulitis. Toda joven que pasa de los 20 años, constantemente se mira al espejo y busca por todo su cierro a ver si su enemigo número uno ya apareció. Si la mujer, en esta búsqueda, ve una especie de rugosidad, de abultamientos, de grasa y una especie casi de empedrado que se posa desafiante en sus muslos, glúteos y a veces en otras partes del cuerpo, entonces ya sabe que existe la celulitis y también saben algo peor: que parecería que hagan lo que hagan, nunca le dirán adiós a esta circunstancia, porque no importa cuánta dieta hayan hecho, cuánto ejercicio, o cuánto peso hayan perdido. Muchas mujeres, eventualmente, terminan con alguna cantidad de celulitis y esto es porque tienden a desarrollar grasa en el interior de sus muslos y caderas, parcialmente debido a su producción de hormonas. Otro de los factores por lo que las mujeres acumulan esta grasa, es que ese aspecto de cáscara de naranja, es causado por cuerdas de fibras que conectan la piel con los tejidos subyacentes.

Imagen tomada de Flickr por montse ferran travelers

Estas cuerdas jalan la piel hacia adentro y ya que tiene forma de red y habiendo grasa entre las dos capas (piel y tejidos interiores), las células grasas se acumulan y empujan contra la piel a través de esta red creando ese aspecto irregular de piel tipo cáscara de naranja. La palabra celulitis –para referirse a esta condición- fue acuñada en la década de los setentas por un libro que fue un best seller en los Estados Unidos.


Desde entonces, esta palabra fue tomada y expandida por el mundo por medio de periódicos, revistas, libros, anuncios comerciales y las mujeres han respondido a ella gastando millones cada año, tratando de deshacerse de esta odiada celulitis. La celulitis es el blanco perfecto de la “cura milagrosa” porque no existe nadie en el mundo que piense que la celulitis es atractiva. Sin embargo, la celulitis no es una enfermedad, ni siquiera es anormal. Simplemente es. Pese a eso, muchas mujeres la atacan con rabia y deseos de venganza. Tratan masajes verdaderamente sacrificantes para deshacerse de ella, se envuelven como momias en vendajes empapados de extrañas sustancias, usan lociones, aceites, hojas y todo aquello que se les recomienda.

Pero existe una verdad: ninguno de esos métodos ni sustancias la harán desaparecer. Aunque parezca contradictorio, debemos decir que tampoco es una causa perdida. Igual que otros problemas relacionados con la grasa, alguna celulitis (pero no toda) pueden perderse a través de la dieta y el ejercicio. Cualquier ejercicio aeróbico ayudará pero se debe llevar un paso firme en ellos y por lo menos 20 minutos o más para que actúen significativamente. Es una verdad absoluta que la grasa no se puede transformar en músculo pero unos músculos firmes y tonificados pueden ayudar a suavizar la apariencia de la piel y reducir la apariencia de la celulitis. Evidentemente una dieta baja en grasa es recomendable para no darle materia prima a la celulitis. Comer más fruta y verduras además de pescado y mantener alejadas las carnes rojas y los productos lácteos enteros, al menos en la mayor parte de los días de la semana. Los doctores están de acuerdo con estas medidas y creen que pueden dar algunos resultados. Pero las mujeres optan por medidas más drásticas en busca de soluciones instantáneas.

Imagen tomada de Flickr por guajiris

Acuden al cirujano para hacerse la liposucción o la lipoescultura. Pero ¿En realidad esto sirve? El doctor primero aspira la grasa por el método tradicional de liposucción. Después, un instrumento especial con filo es insertado y movido hacia atrás y adelante. Este instrumento corta las fibras que están causando el aspecto granuloso en la piel. Luego, se reinyecta grasa para suavizar el área que ha sido tratada. Lo cierto es que esto funciona pero sólo de manera momentánea y la celulitis reaparecerá en el mapa de la mujer antes o después, dependiendo de su estilo de vida. Las oportunidades de evitar este problema son mucho mayores si la mujer nunca deja que haya sobrepeso en ella y se mantiene en buena forma. Pero incluso así, se puede llegar a desarrollar celulitis, aunque esta casi nunca será aparatosa a simple vista en estos casos. Por otra parte, varios estudios que se vienen haciendo indican que los factores genéticos tienen mucho que ver a la hora que aparece la celulitis. Por lo tanto, las mujeres no deben obsesionarse con el tema, menos compararse con las modelos profesionales. Simplemente deben hacer su parte y llevar un estilo de vida sano.

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