Sobre la gripe y cómo combatirla

La gripe es un visitante poco grato que recibimos todos los inviernos. Cada año afecta a millones de personas y, aunque no es una enfermedad grave para las personas jóvenes y de mediana edad, sí lo es para los ancianos y los niños. Por ello, es conveniente que consulten con su médico sobre la conveniencia de vacunarse. En este artículo explicamos brevemente qué es la gripe y cómo se la combate.

 

    Estamos atravesando uno de los inviernos más fríos de los últimos años y, por esta época, nos visita siempre un viajero poco grato: la gripe. Unas veces con mayor virulencia y otras con menor, todos los años tenemos que sufrirla. Cabe la posibilidad de vacunarse -casi obligación si pertenecemos a alguno de los grupos de riesgo– y, para ello, lo mejor es consultar a su médico.

    La gripe es una infección respiratoria causada por un virus, que muta cada año, y que afecta a miles de personas. Sus síntomas más comunes son dolores musculares, articulatorios y de garganta, tos seca y fiebre elevada –treinta y nueve grados o más- durante los tres o cuatro primeros días.

    No es una enfermedad grave, salvo que tengamos problemas de salud añadidos, como bronquitis crónica, asma, o insuficiencias cardíacas, hepáticas o renales. Como casi todas las personas de edad avanzada presentan alguna de estas enfermedades, es conveniente que se vacunen para evitar complicaciones. Si, aún así, contraen la enfermedad,  ellos sí deben consultar a su médico.

    La gripe suele durar siete u ocho días. Si, tras ese periodo, no se cura, es también conveniente buscar consejo profesional. Por otra parte, los antibióticos no son efectivos para curarla. Los mejores cuidados son guardar reposo, tomar líquidos en abundancia y –si la fiebre no remite- tomar algún antitérmico. En este sentido, debemos señalar que, contrariamente a la creencia más extendida, la fiebre no es motivo en sí misma para guardar cama; sí es conveniente el reposo, pero –salvo malestar importante- no es imprescindible permanecer acostados.

                                                                                                      

    Asímismo, debemos saber que nos encontramos ante una enfermedad altamente contagiosa por vía respiratoria. Por ello, debemos tener precaución para no contagiar a nuestros familiares, especialmente si pertenecen a alguno de los grupos de riesgo.

    Como señalábamos, la gripe suele durar de siete a ocho días, aunque ciertos síntomas, como la tos seca, pueden durar más tiempo. Por tanto, debemos tener paciencia para reponernos. Y, sobre todo, recordar que el médico de familia es la persona mejor cualificada para tratar todos los problemas de salud. Nunca debemos automedicarnos y las nociones que aquí brindamos son meramente orientativas. Por tanto, en caso de tener la más mínima duda, lo mejor es acudir a la consulta de aquél.

    En cualquier caso, la gripe es un padecimiento muy molesto. Por tanto, esperemos tener suerte y que este año no nos toque.

Fotos: Tim Wickers en Wikipedia | Virus de la gripe: Cynthia Goldsmith en Wikipedia

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