Riesgos laborales. Manejo de cargas y anatomía relacionada

En el día a día se nos presentan situaciones en las que nos vemos obligados a manipular cargas de diferentes características. A continuación vamos a presentar algunos conceptos relacionados con la carga física y la manipulación manual de estas, como forma de evitar en lo posible los numerosos accidentes ó lesiones leves que se derivan de posiciones incorrectas así como de otros factores.

En el día a día se nos presentan situaciones en las que nos vemos obligados a manipular cargas de diferentes características. A continuación vamos a presentar algunos conceptos relacionados con la carga física y la manipulación manual de estas, como forma de evitar en lo posible los numerosos accidentes o lesiones leves que se derivan de posiciones incorrectas así como de otros factores.

La carga física esta estrechamente vinculada al tipo de esfuerzo muscular que vamos a desarrollar durante el trabajo que realicemos. Este trabajo de tipo muscular puede ser de dos tipos, estático y el dinámico.

  • Trabajo estático es aquel en que la contracción muscular es continua y mantenida.
  • Trabajo dinámico es aquel donde se va a dar contracciones y relajaciones de corta duración.

Existen una serie de recomendaciones básicas para el manejo y levantamiento de cargas que nos permiten evitar que la manipulación manual de estas cargas nos pueda suponer un riesgo para la seguridad y salud diaria.



Criterios de prevención más importantes
Estos criterios y procedimientos, constituyen normas generales, que tienen como fin último la reducción de los esfuerzos musculares. Estos criterios son:

1.- No mantenernos durante demasiado tiempo adoptando la misma posición
2.- En la medida de los posible, evitar aquellas posiciones inclinadas o posiciones forzadas del cuerpo.
3.- Es importante que el plano de trabajo se encuentre al nivel de los codos del operario.
4.- Es necesario evitar mantener los brazos y las piernas extendidas.
5.- Evitaremos movimientos de un solo brazo, ya provocan un sobreesfuerzo físico que puede ser paliado con la ayuda de otros miembros o accesorios.

Una carga excesiva tendrá como consecuencia directa la propia fatiga muscular, la cual a su vez se podrá traducir en:
1.- Enfermedades de tipo osteomuscular.
2.- Generación de insatisfacción personal o ausencia de confort.
3.- Mayores probabilidades de sufrir accidentes ási como una disminución de la productividad y de la calidad del trabajo.

Una parte fundamental del cuerpo humano a la hora de manejar y manipular cargas físicas es la columna vertebral. De su apropiado conocimiento y de unas nociones básicas de anatomía, podremos extraer conclusiones importantes para cuidar tan valioso recursos y poder mantenerla en las mejores condiciones posibles.

La columna vertebral, también denominada de forma común espina dorsal, consta de una estructura de 32 a 34 huesos llamados vértebras. Esta estructura presenta cinco regiones bien diferenciadas:

1.- Zona cervical: se compone de siete vértebras.

2.- Zona Dorsal o torácica: que se compone de doce vértebras sobre las que se articulan las costillas.

3.- Zona Lumbar: compuesta de cinco vértebras.

4.- Zona Sacra: se compone de cinco vértebras. Estas cinco vértebras sacras se encuentran soldadas en el adulto, formando un hueso triangular (el sacro), que en forma de cuña se introduce entre los huesos de la cadera formando la pared posterior de la pelvis.

5.- Coxígea: se compone de 3, 4 6 5 vértebras atrofiadas. Vista de frente, la columna vertebral es rectilínea pero si ve perfil cada una de sus regiones posee diferentes curvaturas.

Si exceptuamos las dos primeras vértebras cervicales, que están adaptadas para soportar la cabeza, y las del sacro y el coxis, el resto de vértebras poseen una forma semejante y un tamaño creciente.

Las vertebras y el disco intervertebral
Las vértebras
Cada una de las vértebras está formada por un cuerpo redondo denominado cuerpo vertebral. Este, se encuentra formado por un tejido óseo compacto, tras el que se encuentra un arco óseo (arco neural) que va a delimitar un orificio llamado orificio raquídeo vertebral. La superposición de los orificios de las distintas vértebras forma el canal raquídeo por el que pasa la médula espinal que es un conjunto de fibras nerviosas cuyas ramificaciones afectan y controlan distintas partes del cuerpo.
Los diferentes arcos neurales tienen tres prolongaciones, una posterior o apófisis espinosa y dos laterales y simétricas o apófisis transversas.

De la base del arco neural emergen dos pares de prolongaciones más pequeñas: el par superior con las apófisis articulares superiores proyectadas hacia arriba, y el par inferior con las apófisis articulares inferiores proyectadas hacia abajo. Cada una de estas apófisis articulares actúa como bisagra entre vértebras vecinas, uniéndolas y permitiendo su articulación. Además, cada cuerpo vertebral se une con fuerza a sus vecinos a través de un disco intervertebral del que hablaremos ahora.

El disco intervertebral
El disco intervertebral hace las veces de almohadilla que se situa a intervales de dos vértebras. El disco lo forma un anillo externo fibroso, constituido de cartílagos dispuestos de forma semejante a pequeños elásticos concéntricos, y por un núcleo interno gelatinoso que es deformable e incomprimible. Este es similar a una pequeña bolsa o cápsula llena de un líquido viscoso. Los discos intervertebrales poseen en la periferia terminaciones nerviosas que comunican al cerebro sus lesiones, fallos y trastornos.

Como funcionamiento un disco intervertebral
Cuando se realiza una determinada presión vertical sobre la columna vertebral, esta presión es transmitida de una vértebra a la que le sigue a través del disco intervertebral. El núcleo gelatinoso tiene la misión de repartir estas fuerzas en todas las direcciones. Las fuerzas verticales son absorbidas por las plataformas vertebrales. Las fuerzas horizontales y las oblicuas se transmiten a las fibras elásticas del anillo fibroso, que las absorben deformándose progresi-vamente.
Como consecuencias de su situación en la parte más baja de la columna vertebral, los discos intervertebrales correspondientes a las vértebras lumbares, son los que más sufren las actividades físicas, puesto que deben soportar constantemente todo el peso de la columna y del tronco.

Como se comportan los discos intervertebrales
Cuando nuestra columna vertebral se mantiene en posición recta, los discos intervertebrales va a desempeñar una función simple de transmisión de fuerzas. El núcleo gelatinoso pues, va apermanecer en el centro del disco y todo el sistema estará así equilibrado. Por otro lado, durante los movimientos de flexión, el núcleo no se queda en el centro del disco intervertebral, sino que se desplaza por el efecto de cuña que ejercen las vértebras sobre él.

Este efecto queda particularmente reflejado en la región lumbar, región cuyas vértebras tienen poco limitado el movimiento de flexión. Debido a esta particularidad, las fibras concéntricas del anillo fibroso se comprimen en la parte delantera y se dilatan en la parte posterior. El núcleo que es desplazado hacia atrás, ve acrentada la tensión de estas fibras provocando sobre ellas una presión anormal. Al volver la columna a la posición erguida, en un disco en buen estado el núcleo va a regresar al centro del disco como consecuencia del del empuje que tendrán sobre él las fibras elásticas del anillo fibroso.

Un tipo de movimientos particularmente peligrosos es el de rotación de la columna ya que provocan un efecto cizalla sobre los discos intervertebrales de la región lumbar. Realizar esfuerzos con el tronco flexionado puede resultar también muy peligroso. Movimientos repetitivos que suponen imponer al disco esfuerzos anormales (como flexiones de gran amplitud, rotaciones, etc.) van a llevar antes o después a un deterioro progresivo del disco intervertebral. Las fibras elásticas del anillo fibroso, van a tender a darse de sí e incluso pueden llegar a romperse.

Tras enderezar el cuerpo la realizar una flexión, una parte del núcleo puede quedar atrapada en esas fibras deterioradas. Los nervios sensitivos que se encuentran en la periferia del disco, provocan un dolor violento que desencadena, por reflejo, un bloqueo de los músculos en posición de semiflexión. Éste es lo que conocemos como lumbago.

Por qué nos duele la espalda
Las causas de los dolores de espalda son muy variadas. Estos dolores pueden tener su origen en deficiencias de nacimiento, deformaciónes de la columna vertebral (por ejemplo una escoliosis, una lordosis o una cifosis), por una musculatura deficiente o demasiado débil para sostener la columna vertebral, etc. Un dolor de espalda suele tener como causa la existencia de una lesión muscular, inflamaciones ó irrritaciones o infecciones de vértebras. Existen otras causas menos comunes como el reumatismo inflamatorio, que es un tipo de artritis o también los reumatismos degenerativos, conocidos como artrosis.

FUENTES GRAFICAS: WikiCommons

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...