¿Qué tipo de serie es La Monja Guerrera?

La monja guerrera es una nueva serie de Netflix que ha sido rodada en España y que se inspira en un cómic.

Netflix se encuentra en un momento crítico, puesto que con la disponibilidad de Disney Plus, la llegada de la nueva versión de HBO y otros debuts, necesita reafirmar su fortaleza como líder. Para lograrlo está aprovechándose de los problemas de su competencia, ya que la mayoría de las demás plataformas han sufrido el golpe del coronavirus de una manera letal. En Disney Plus han tenido que aplazar rodajes y eso ha llevado a que sus estrenos más esperados se queden sin fecha y con aplazamientos importantes (nos referimos sobre todo a las series de Marvel). Y en HBO la COVID-19 ha paralizado el proceso de pre-producción que se estaba realizando para el reencuentro de los protagonistas de Friends.

Con esta situación, Netflix está pasando por una situación de lujo para poder reafirmarse y demostrar al público que sigue siendo muy valioso continuar con la suscripción. Y lo está remarcando con nuevos estrenos. No hay grandes pelotazos como antiguamente con la llegada de series de Marvel, pero al menos sí que hay muchas propuestas, variadas y de distintos géneros. Esto está ayudando a que se toquen más tipos de espectador y que se consiga complacer, ya sea con una producción o con otra.

Uno de los últimos estrenos, uno que nos ha enganchado de principio a final en cuestión de una sesión (son 10 episodios largos), ha sido La monja guerrera. Una producción internacional que tiene el interés añadido de haberse rodado en España. Y eso siempre es algo que nos gusta.

¿De dónde sale La Monja Guerrera?

Hay que decir que la serie es una creación de Simon Barry, pero se encuentra basada-inspirada en un cómic de tipo amerimanga creado por el Ben Dunn. Este autor intentó captar la atención del público español muchos años atrás, pero al menos inicialmente su propuesta de cómic americano estilo manga no tuvo demasiada repercusión. Lo trató de hacer, si la memoria no nos falla, con el amerimanga Ninja High School, que se publicó en un formato de media página que no alcanzó demasiados números debido a la falta de interés por parte de los lectores.

Lo que ha hecho Barry con La Monja Guerra es adoptar la idea general, muchos de los conceptos del cómic original y personajes, pero trasladarlos a un entorno nuevo más «creíble». Además, ha barnizado toda la serie con una capa de filosofía adolescente, al menos en la primera mitad de la temporada (algunos episodios más en realidad). Este es un recurso que ya hemos visto en otras de las series de Barry, por lo que no sorprende, y así tiene la intención de captar interés juvenil (aunque consigue que muchos espectadores dejen La monja guerrera sin acabar, perdiéndose el potencial que tiene la propuesta).

¿De qué trata la serie?

La monja guerrera nos sitúa en un mundo donde una orden especial de monjas (guerreras) se enfrentan contra demonios y contra el mal en sí mismo. Lo hacen utilizando el poder del halo, el cual recibe una de ellas, la cual porta el título de «monja guerrera». Sus aliadas le dan apoyo y todas juntas combaten contra el mal. Cuando la portadora del halo es asesinada de forma inesperada, la única manera que encuentran de proteger el poderoso halo es insertándolo en el cuerpo de una joven de 19 años que acaba de fallecer. Esa es Ava, la protagonista, que se encontrará resucitada y con una nueva misión en la vida.

Por supuesto, hablamos de una adolescente, especialmente de una que ha tenido muchos problemas para disfrutar de una vida normal en su anterior «vida». Esto la coloca en la casilla de salida para prácticamente todo, lo que se representa en esa primera remesa de episodios con todo lo que se puede esperar de una chiquilla de su edad que tiene una nueva oportunidad para vivir. Podéis imaginar que toda la primera parte se encuentra a caballo entre esbozar una sonrisa por su ingenuidad y juventud y pensar que es pedante e insoportable. Pero el reto se encuentra en aguantar esos primeros episodios para que poco a poco la historia vaya cogiendo ritmo.

¿Merece la pena La monja guerrera?

Afortunadamente, La monja guerrera no es una serie con un único personaje. Alrededor de Ava están las demás monjas, un cura que siempre está con ellas o el enigmático cardenal. Además, hay una compañía científica que está realizando ciertos experimentos y que tiene la intención de eliminar las barreras entre el cielo y la tierra, por no mencionar otras tramas adicionales. Todo se combina con un flashback que nos lleva al origen de todas las monjas guerreras y con un clímax final de temporada que merece la pena ver y que justifica, ante todo, que hayamos tenido que soportar esos primeros episodios un poco pesados.

A día de hoy, La monja guerrera merece la pena. Planta la semilla de una buena idea que habrá que ver cómo se desarrolla en la segunda temporada. Tiene buenos personajes, algunas sorpresas y guiños. También cuenta con una fotografía fantástica y muestra lugares de España que nos van a dar mucha popularidad entre los espectadores del mundo entero. Incluso hay un combate que se lleva a cabo en una carnicería con patas de jamón colgadas del techo. ¿Dónde se ha visto eso? También hay un «momento tortilla de patata», lo cual resulta entrañable.

Hablando de los aspectos técnicos

Las coreografías son buenas y los efectos especiales también cumplen. La criatura que aparece en varios episodios, aunque no tiene los medios de una producción de Marvel, al menos se mueve bien y se integra en el escenario con realismo. Los combates tienen un gran punto de acción y hay algunos momentos que consiguen tenernos en vilo. Y la interpretación de la mayoría de actores está muy a la altura de las circunstancias. La protagonista es la actriz Alba Baptista, portuguesa que se pasa la serie saltando entre el inglés y el español, dando al final un muy buen resultado.

El grupo de monjas es cuanto menos variado, ya que está formado por una gran variedad de nacionalidades que le dan al reparto un toque exótico. Tenemos actrices americanas, holandesas, británicas de padres españoles y colombianos, y también un español: el conocido actor Tristán Ulloa, que nació en Francia por la presencia de sus padres en el exilio en aquella época (un caso como el de Jean Reno). En este caso Ulloa se pone en la piel del padre Vincent, adaptándose perfectamente al inglés, pero teniendo alguna que otra escena en la que recurre al español por las posibilidades que proporciona la ambientación.

Segunda temporada de La monja guerrera

¿Cuándo? De momento la segunda temporada de la serie La monja guerrera no está confirmada. Pero posiblemente sea una propuesta que esté teniendo una buena repercusión en la parrilla de contenidos de Netflix. Es probable que le falte un poco de tirón, un empujoncito que le ayude a llegar más lejos, porque a fin de cuentas esto acaba siendo algo más de boca a boca que de campañas promocionales. En ese sentido no nos cabe duda de que antes o después va a ser una producción que aumente su volumen de espectadores. Y eso debería llevar a que la segunda temporada no tarde demasiado en anunciarse.

El problema es que ahora mismo España no está como para rodajes, por lo que imaginamos que aún tardaremos en volver a ver a la monja guerrera y a sus aliadas.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...