Las listas Rai y Asnef

Las listas de morosos, Rai y Asnef, son las más temidas por los ciudadanos españoles. Ingresar a ese selecto grupo es muy sencillo, pero no así salir de ellas. He aquí que les comentamos que son y algunas de las complicaciones que nos acarrea ingresar a una de ellas.

Las listas Rai y Asnef son las más temidas por los ciudadanos españoles e integrar una de ellas nos puede ocasionar varios problemas a futuro, como por ejemplo el impedimento de solicitar una hipoteca o la no aceptación a la hora de solicitar un crédito, además de ser calificados como «morosos«.

A todos nos ha sucedido en algún momento de atrasarnos en el pago de alguna cuenta o de estar semi-asfixiados para pagar alguna de ellas. Lo principal es no haber impago ninguna de ellas, sin interesar cual sea la misma. Esto será fundamental para nuestro futuro económico en el caso de que necesitemos en algún momento, de ayuda de una entidad financiera, ya sea para salir de un pozo económico o para conseguir un préstamo para comprar nuestra casa o nuestro auto.

dinero.jpg

Foto: educalab

Ambas listas son registros o listas de morosos y son gestionadas por empresas privadas. Los mismos son registros automatizados donde se incluyen los datos personales de las personas que no han cumplido con sus pagos en tiempo y forma. La finalidad de las mismas es ofrecer información sobre los diversos riesgos comerciales que supone el contratar personas con antecedentes por incumplimiento.

Este método surgió como forma de facilitar el cobro de las empresas de aquellas personas que tenían facturas pendientes, principalmente las de montos pequeños ya que el único medio para cobrar era mediante un juicio, donde los costos del mismo muchas veces superaba el monto adeudado, por lo que se perjudicaba todo el mundo al ser inviable. Con la creación de estas listas de morosos es diferente.

Las personas quizás necesiten en algún momento un crédito y la única manera de acceder a uno es no integrando estas listas, por lo que si lo necesitábamos, deberemos pagas las deudas anteriores para así salir de ellas y transformar en viable la solicitud de crédito, hipoteca o similares.

Sin embargo, este registro ha sido un arma de doble filo para los clientes ya que muchas veces, por error, a propósito o por omisión, las empresas nos derivaban a estas listas sin que nosotros lo sepamos y varios se han enterado al momento de sacar un préstamo. Para ello se creó la Ley Orgánica 5/1992, donde se expresa que cuando se entra a una lista de morosos se debe notificar al afectado en un plazo de 30 días para que pueda ejercer sus derechos de información, rectificación y cancelación.

En muchos casos se han producido errores en el ingreso de datos y se ven afectados quienes no deben. Para ello se puede reclamar por escrito enviándolo a la entidad financiera que haya facilitado los datos o directamente al fichero. Allí se contrastarán los datos y de ser correcta se cancelará o corregirá el error. Esto debe ser realizado por el fichero o la entidad financiera, en un plazo no mayor a 5 días.

Para describir un poco que significan esas siglas, comenzaremos con la Rai, Registro de Aceptaciones Impagadas. Depende del Centro de Cooperación Interbancaria, al cual es una asociación creada por las cajas de ahorro, cooperativas de crédito y los bancos. Se dedica más que nada al control de cheques, letras aceptadas, pagarés y créditos todos impagos.

Como estos se registran de forma automática, deberemos pedir al momento de pagar que nos retiren de esa lista, ya que el proceso de mora se procesa rápidamente, por lo que podríamos no enterarnos que seguimos en esa situación si pagamos un cheque con un día de atraso.

rai.jpg

Las listas «temibles». Foto: suvivienda

El Asnef por su parte es la Asociación Nacional de Entidades de Financiación y aquí aparecen las deudas impagas estén o no aceptadas, y figuran en ella, además de las entidades financieras, las grandes compañías de servicios como las de telefonía o luz.

Desaparecer de una de estas listas de morosos es algo bastante engorroso y complicado, aunque por lo general se cuenta con la buena voluntad de los administrativos de las entidades mencionadas.

Aunque la deuda haya sido saldada, podemos permanecer en la lista de Asnef por un período de 6 años más, o de 30 meses en el Rai. Para desaparecer de ellas debemos dirigirnos directamente a las entidades y solicitarlo personalmente, mostrando la documentación probatoria de que hemos saldado la cuenta.

Pese a ese derecho de hacernos permanecer en esas listas por los períodos expresados, las entidades no suelen hacerlo cuando nos presentamos con la documentación, y he ahí la buena voluntad de su parte de colaborar con nosotros. Por lo general y luego de este trámite, debemos esperar un mes para que nos retiren de la lista definitivamente, o al menos hasta que no paguemos una cuenta. Desde allí será como si jamás hubiéramos estado en ellas.

En cuanto a los derechos de los ciudadanos, aquella empresa que nos derive a cualquiera de estas entidades, debe avisarnos formalmente. Sin esta comunicación, podrían ser objeto de demandas por nosotros. Esto es obligatorio para que podamos ejercer nuestros derechos de información, rectificación y cancelación de la deuda. Esto es promulgado por Atención al Consumidor, ya que varias veces nos enteramos que nos han incluido en estas listas mucho tiempo después, o al momento de una solicitud de crédito.

Debemos tener muy en cuenta estas listas a la hora de solicitar un préstamo o hipoteca y asegurarnos que no nos han incluido en una de ellas ni siquiera por un atraso en una cuenta impaga. De ello depende la obtención del dinero o crédito solicitado.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...