¿Cómo es la utopía con la que Bernie Sanders visualiza el futuro de Estados Unidos?

La utopía de Bernie Sanders para Estados Unidos nos muestra un país mucho más consciente con sus ciudadanos.

sanidad en EEUU

Entre los candidatos a las primarias en Estados Unidos no se puede decir que Bernie Sanders no tenga tirón, dado que se trata de uno de esos políticos a los que llevamos viendo desde hace años en primera plana. El candidato democrático, que se define como un socialista democrático, tiene una visión muy particular de cómo podría ser Estados Unidos si él estuviera al frente. Y lo que se puede comprobar de sus palabras es que el país no hay duda de que sería muy distinto a lo que han proporcionado los demás candidatos en sus visiones.

Una de las bases del plan de Bernie Sanders es que la sanidad debe estar disponible para todos. Al político le gustaría que se introdujera un sistema que reemplace la filosofía actual que funciona con seguros privados para introducir una mecánica basada en la gestión propia del gobierno. Pone un margen de actuación de cuatro años para que todo el mundo en Estados Unidos pase a tener la misma agencia aseguradora: el gobierno norteamericano. La mala noticia es que si bien hay muchos americanos que celebran este punto de vista y que están a gusto con lo que les proporciona ya Medicare, hay muchas personas que no creen que la sanidad deba estar disponible para todo el mundo sin excepción.

Para Sanders es mucho más práctico fijarse en el trabajo que hacen los gobiernos de algunos países de Europa al ofrecer sanidad pública que seguir con el modelo de sanidad actual que está claro que deja a muchas personas sin atención médica.

Otro de los elementos que forman parte de la utopía de Sanders es que todos los institutos y universidades deberían ser gratis. Para el político es crucial que las personas puedan tener la educación que necesitan y así convertirse en hombres y mujeres de provecho para la sociedad. El problema es que los precios de la educación se han disparado en las últimas décadas, llevando a que cada vez sea más difícil tener acceso a ello. Por lo tanto, el cambio en este enfoque permitiría que muchas más personas tuvieran estudios de valor. El dinero que faltaría para cubrir estos costes se obtendría subiendo los impuestos en Wall Street y ajustando de forma exhaustiva los gastos que se realizan en términos de dinero federal. Además, el dinero del gobierno no se volvería a usar para construir estadios deportivos y los impuestos no crecerían a familias cuyos ingresos estén por debajo de los 125 mil dólares anuales.

A esto hay que sumar algo que ya hemos comentado, pero que tendrá más factores clave: la imposición de nuevas tasas e impuestos. Bernie tiene en cuenta que todo el dinero que se necesitará para fomentar la sanidad y la educación tendrá que proceder de alguna parte. Por ello se introducirán nuevos impuestos que afectarán a las empresas, a las familias con mayores ingresos anuales y a entidades específicas y grupos a los que los impuestos les habían tratado demasiado suavemente en el pasado. La filosofía es de apretar un poco más a quienes se lo pueden permitir y que no van a notar tanto como se podría imaginar un crecimiento en los impuestos, dejando a todos los demás en paz.

futuro de Estados Unidos

Otra de las ideas de Sanders es aumentar el sueldo mínimo, el cual se encuentra ahora mismo en una tarifa de 7.25 dólares la hora. Es consciente de que el sueldo no ha crecido en una década y que la inflación lleva a que sea muy complicado mantenerse con un sueldo muy reducido. El equivalente por inflación del valor de una hora serían en estos momentos 8.47 dólares. No obstante, el plan de Sanders es más ambicioso y quiere que haya empleados que recibir un sueldo superior. Así, el valor que visualiza por cada hora trabajada es de 15 dólares, aunque es consciente de que resulta cuanto menos un reto. Para superar este obstáculo planteada una solución con empleados que reciban propinas y que así puedan llegar a tener unos sueldos más consistentes.

Las propuestas de Bernie Sanders hablan de utopía, una utopía que posiblemente despertaría demasiadas críticas, dado que nos imaginamos a personas y entidades muy poderosas quejándose de las decisiones tomadas o planteadas por el político. También dice de atar en corto a los grandes bancos, eliminar las prisiones que están privatizadas y cuyas normas no suelen estar supervisadas, terminar la guerra con las drogas de una vez por todas y realizar otros cambios que harían que de manera sorprendente Estados Unidos comenzara a ser un país muy diferente.

Pero sus planes no tienen porqué calar hondo entre todos los norteamericanos, sabiendo sobre todo que hay muchos que ya viven cómodamente y que prefieren no preocuparse de lo que les pase a personas que no tienen tanta suerte como ellas. Es una pena, pero el país no termina de progresar debido a este tipo de sentimientos.

Vía: CNN

Foto: jennycepedaStockSnap

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